{"id":126,"date":"2010-03-30T10:59:09","date_gmt":"2010-03-30T09:59:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.villegas.info\/?page_id=126"},"modified":"2011-02-14T09:04:18","modified_gmt":"2011-02-14T08:04:18","slug":"nuestros-abuelos","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.villegas.info\/?page_id=126","title":{"rendered":"AQUELLOS A\u00d1OS"},"content":{"rendered":"<h1>NUESTROS ABUELOS<\/h1>\n<h2><a name=\"herrero\">EL HERRERO<\/a><\/h2>\n<p>El herrero atend\u00eda las necesidades de los vecinos relacionadas con el metal de hierro:<\/p>\n<ul>\n<li>Clavaz\u00f3n para sus obras<\/li>\n<li>Fabricaci\u00f3n de algunas herramientas y su afinamiento<\/li>\n<li>Cerrajer\u00eda<\/li>\n<li>Repuesto de piezas en algunos aperos de los labradores<\/li>\n<li>Ata\u00fades<\/li>\n<li>Cruces para cementerios<\/li>\n<li>Menesteres dom\u00e9sticos o colectivos<\/li>\n<\/ul>\n<p>Su oficina era la fragua. Sol\u00eda ser una estancia de tierra batida y ennegrecida en la que destacaban el fog\u00f3n con su fuelle, el yunque, el tablero de herramientas, una media cuba para el agua del temple y los montones de piezas de chatarra en los que el herrero encontraba siempre el elemento que le hac\u00eda falta.<\/p>\n<p>Las herramientas imprescindibles eran:<\/p>\n<ul>\n<li>Los espetones para hurgar el fuego<\/li>\n<li>El macho o mallo<\/li>\n<li>Los punzones<\/li>\n<li>La llana o estampa<\/li>\n<li>Las tenazas plana y de escuadra<\/li>\n<li>Los deg\u00fcellos con mango o sin \u00e9l para cortar metal o para estirarlo<\/li>\n<li>El martillo de bola<\/li>\n<li>Las tarjaderas para marcar<\/li>\n<li>La almaina<\/li>\n<\/ul>\n<p><a href=\"#header\">Volver arriba<\/a><\/p>\n<h2><a name=\"herrador\">EL HERRADOR<\/a><\/h2>\n<p>El hombre debi\u00f3 descubrir muy pronto los inconvenientes de andar descalzo. Las espinas, los guijarros, el agua y el hielo le fueron aconsejando mirar a d\u00f3nde pisaba y proteger sus pies en determinadas circunstancias.<\/p>\n<p>Esta protecci\u00f3n le convino al hombre trasladarla a algunos animales, sobre todo a aquellos que deb\u00edan mover grandes pesos o ayudar a su due\u00f1o en las duras faenas de la agricultura, concretamente a los asnos y caballos y al ganado vacuno. As\u00ed naci\u00f3 el herrador, el artesano que hac\u00eda los hierros y se los aplicaba a los cascos de las caballer\u00edas y al ganado vacuno.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/herrador.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-127 aligncenter\" title=\"Herrador\" src=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/herrador-300x198.jpg\" alt=\"Herrador\" width=\"300\" height=\"198\" srcset=\"https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/herrador-300x198.jpg 300w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/herrador.jpg 679w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El herrador necesitaba un fog\u00f3n, como el herrero. Sobre el yunque cortaba las platinas de hierro en tama\u00f1os adecuados para caballos, mulas, burros y, por supuesto, bueyes y vacas. \u00daltimamente, los clavos de herrar, de una forma peculiar, los recib\u00edan de f\u00e1brica en barriles de madera. Su herramienta principal era el pujabante o pala de hierro acerado y afilado, los bordes laterales se vuelven hacia arriba y en los \u00e1ngulos de la extremidad anterior se forma una media ca\u00f1a, la parte posterior se prolonga en un mango de madera. Con el pujabante se cortaba el casco de las bestias, que se perfeccionaba con las tenazas y con las cuchillas.<\/p>\n<p>El ganado caballar se herraba m\u00e1s f\u00e1cilmente que el vacuno. Con alg\u00fan ejemplar agresivo se usaba el acial, dos tablillas con dientes de sierra que puestas en el hocico, sobre todo de alguna mula, la manten\u00eda quietecita durante la labor. De vez en cuando soltaba al aire alguna coz, que el herrador sab\u00eda esquivar sin soltar la pata del animal.<\/p>\n<p>El ganado vacuno, al no aguantar de pies s\u00f3lo sobre tres patas, exig\u00eda el potro para ser herrado. A\u00fan existe en nuestro pueblo, aunque quiz\u00e1s por muy poco tiempo dado que la fragua amenaza ruina y, en consecuencia, al derrumbarse destruir\u00e1 a la vez tambi\u00e9n el potro, \u00fanico testigo que queda de una actividad de la que cada d\u00eda se acuerda menos gente.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/fragua.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-128 aligncenter\" title=\"Fragua\" src=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/fragua-300x246.jpg\" alt=\"Fragua\" width=\"300\" height=\"246\" srcset=\"https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/fragua-300x246.jpg 300w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/fragua.jpg 650w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En el herradero hab\u00eda siempre un corro de curiosos que segu\u00edan las maniobras del maestro herrador, desde que atusaba al animal para tenerle propicio, hasta que remataba los clavos en la masa callosa de las patas.<\/p>\n<p><a href=\"#header\">Volver arriba<\/a><\/p>\n<h2><a name=\"cantero\">EL CANTERO<\/a><\/h2>\n<p>Es el artesano de la piedra. El hombre que labraba la piedra con la que se construyeron muchas y admirables casa en nuestro pueblo.<\/p>\n<p>El cantero sab\u00eda arrancar la piedra del risco o del suelo; pero donde brillaba su habilidad era en la preparaci\u00f3n de los bloques, sillares, en los dinteles, en los arcos con sus dovelas, en las molduras y en los balcones.<\/p>\n<p>Para su recio oficio el cantero dispon\u00eda de una serie de herramientas, am\u00e9n de plantillas y dibujos.<\/p>\n<p>El proceso de la labra, comenzaba con la pica para desbastar una de las caras del bloque. Conseguido esto, hay que alabear, convencerse con la escuadra y con la vista de que est\u00e1 perfectamente escuadrada. Marcada la anchura y la largura se ejecutaba en las doce aristas el filete, labor que se hace con el cincel; luego se rebajan las seis caras para lo que se empleaba primero el trinchante (parecido a un hacha de dos filos y dentada) y luego la bujarda (especie de maza cuadrada). En tiempos recientes la bujarda fue sustituida por el cepillo. Con la gradina se rebajaba la parte interior cercana al filete para que el desnivel no fuera tan brusco.<\/p>\n<p>Otras herramientas eran:<\/p>\n<ul>\n<li>Las macetas: eran redondas<\/li>\n<li>El martillo de canter\u00eda: era pica y martillo<\/li>\n<li>La u\u00f1eta<\/li>\n<li>El puntero<\/li>\n<\/ul>\n<p>Estos artesanos sol\u00edan ajustarse por la comida y un salario; si las obras de canter\u00eda resultaban caras no era por la pereza del maestro, sino por la dureza de la piedra.<\/p>\n<p><a href=\"#header\">Volver arriba<\/a><\/p>\n<h2><a name=\"campanero\">EL CAMPANERO<\/a><\/h2>\n<p>La campana es un ser inerte, capaz, sin embargo, de hablar con el hombre. La campana tiene voz, una voz alegre o quejumbrosa que desde el alto estado en que vive, el campanario, llama a reuniones alegres de alabanza a Dios o a tristes cortejos de difuntos amigos. La voz de la campana es mucho m\u00e1s humana que la de algunos hombres.<\/p>\n<p>Con las campanas tratan dos clases de hombres: los que las hacen y los que las tocan. Ambos son campaneros.<\/p>\n<p>En Villegas, El campanero era el que las ta\u00f1\u00eda. El oficio de campanero sol\u00eda coincidir con el de sacrist\u00e1n. Nuestro campanero cumpl\u00eda perfectamente sus labores de ta\u00f1er las campanas:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00abAlabo al Dios verdadero, llamo al pueblo,<br \/>\nlloro a los difuntos, re\u00fano al clero;<br \/>\nahuyento a las nubes peligrosas<br \/>\ny a las fiestas doy lustre\u00bb \u2026<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#header\">Volver arriba<\/a><\/p>\n<h2><a name=\"vinaybodega\">VI\u00d1A Y BODEGA<\/a><\/h2>\n<p>Durante milenios el pan y el vino se elaboraron de una manera invariable.<br \/>\nAl Poniente de Burgos el vi\u00f1edo aparec\u00eda anta\u00f1o enseguida, y ocupaba grandes extensiones hasta la hendidura del Pisuerga. Todos los pueblos de los antiguos partidos de Castrojeriz y Villadiego ofrecen todav\u00eda los cerrillos pr\u00f3ximos a las casas horadados por las t\u00edpicas bodegas.<\/p>\n<p>Las transformaciones sociales y agrarias del \u00e1mbito burgal\u00e9s, a partir de la segunda mitad del siglo XX hicieron que la vi\u00f1a se erradicara de las zona de Villegas. Los cultivadores prefirieron pasarse al cereal, sobre todo a partir de la ordenaci\u00f3n de los Excedentes Vino (1953) que primaba el arranque de vides y propugnaba precios muy bajos para los vinos.<\/p>\n<p>Villegas no escap\u00f3 de esta evoluci\u00f3n y las vides se arrancaron para dejar paso al dorado cereal.<\/p>\n<p>Los mayores recordar\u00e1n c\u00f3mo se plantaban las cepas y c\u00f3mo se cerraban las cubas tras la fermentaci\u00f3n. Este recuerdo tiene que hacer que se revivan experiencias y momentos llenos de gozo y a\u00f1oranza.<\/p>\n<p>Se eleg\u00eda para vi\u00f1a una pieza de tierra suelta y con orientaci\u00f3n a mediod\u00eda. Se cavaba concienzudamente, hasta una profundidad de 40-60 cent\u00edmetros; esta labor se llamaba \u00abdesfondar\u00bb y se realizaba con un azad\u00f3n de doble pico. No deb\u00eda quedar ra\u00edz de grama ni de otra planta perniciosa.<\/p>\n<p>Cuando la tierra estaba desfondada y se hab\u00edan hecho las hoyas con relleno de esti\u00e9rcol, se plantaban los \u00abpalos\u00bb, es decir, la planta de vid. Plantada la vi\u00f1a, hab\u00eda que vigilar su crecimiento y esperar con paciencia cuatro o cinco a\u00f1os a que se dignara producir los primeros frutos.<\/p>\n<p>El a\u00f1o vitivin\u00edcola comenzaba en diciembre o al principio del invierno. La primera labor era la poda: limpieza de la cepa de todo sarmiento y de cualquier hijastro que pudiera tener su tronco. Se hac\u00eda en invierno, ayudado de la hoz o de la tijera.<\/p>\n<p>El podador conoc\u00eda su oficio; sab\u00eda guardar los \u00abpulgares\u00bb y en cada cepa dejaba tres o cuatro cabezas con tres o cuatro yemas. \u00dcltimamente se usaban unas tijeras; pero, antes se manejaba una hoz especial con dos cortes, uno muy afilado para los sarmientos y otro m\u00e1s bronco con el que se cortaban los rebajes o brazos que sobraban y los palos del tronco o casquera.<\/p>\n<p>Los sarmientos eran reunidos en el majuelo en manojos; despu\u00e9s, se llevaban a la bodega para que, al fuego de la parrilla, se asaran las chuletillas de cordero.<\/p>\n<p>En los meses de marzo o abril se proced\u00eda a la arada. Antiguamente las vi\u00f1as no se araban, se cavaban, lo que exig\u00eda un gran esfuerzo. Un hombre, manejando un pesado azad\u00f3n, pod\u00eda remover al d\u00eda un \u00abobrero\u00bb de superficie, es decir el espacio que ocupaban cien cepas. Esto era en la primera vuelta; en la segunda, se le exig\u00eda m\u00e1s espacio por el mismo salario; como la tierra estaba menos apelmazada se le exig\u00eda dos \u00abobreros\u00bb, doscientas cepas con sus \u00abcobijos\u00bb bien hechos.<\/p>\n<p>La misi\u00f3n de la primera labor era abrir las vides para que pudieran recoger el agua de primavera. Con el arado dotado de vertederas se actuaba hacia fuera, acerc\u00e1ndole al tronco lo m\u00e1s que \u00e9ste permit\u00eda; luego, a mano, se tiraba el cordoncillo, que quedaba entre la hilera de cepas. La segunda vuelta, se daba en los meses de mayo o de junio; su finalidad era la contraria de la anterior: arropar las plantas para que guardaran la humedad recibida, y, para ello, la vertedera se ajustaba al lado contrario.<\/p>\n<p>La atenci\u00f3n a las vi\u00f1as no cesaba durante el verano. En el mes de agosto se sol\u00edan quitar las hierbas y hacer la escava, que requer\u00eda quitar la tierra que pod\u00eda manchar los racimos m\u00e1s cercanos.<\/p>\n<p>Recogida la cosecha de cereales para mediados de septiembre, las vi\u00f1as cobraban un protagonismo creciente. La vendimia y la elaboraci\u00f3n de los vinos eran ahora la preocupaci\u00f3n de las gentes; se afilaban los instrumentos de cortar los racimos, se preparaban los cestos y cunachos, se limpiaban los lagares y se lavaban las cubas. Se rezaba a los Santos para que no vinieran las tormentas y se colocaban los bozales a los perros y galgos para que no comieran las uvas y destrozaran los racimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/Vendimia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-133 aligncenter\" title=\"Vendimia\" src=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/Vendimia-300x170.jpg\" alt=\"Vendimia\" width=\"300\" height=\"170\" srcset=\"https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/Vendimia-300x170.jpg 300w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/Vendimia.jpg 689w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>No se pod\u00eda comenzar la vendimia hasta que no autorizara el concejo de acuerdo con el informe de los m\u00e1s expertos. Se pretend\u00edan tres fines:<\/p>\n<ul>\n<li>Que la uva alcanzase su saz\u00f3n<\/li>\n<li>Que todos los vendimiadores pudieran prepararse para esta labor<\/li>\n<li>Que nadie se \u00abequivocase\u00bb y vendimiase la vi\u00f1a del vecino; la desconfianza y el miedo guardaban las vi\u00f1as<\/li>\n<\/ul>\n<p>El alguacil, de orden del se\u00f1or alcalde, daba un toque especial de tamboril o de campana; al o\u00edr el primero, la gente se pon\u00eda en guardia; al segundo, no necesariamente en el mismo d\u00eda, los vendimiadores se pon\u00edan en marcha y la uva ya pod\u00eda introducirse en Villegas.<\/p>\n<p>Ya tenemos a la gente invadiendo los majuelos. A la vera aguardaban los carros con altos cestos o los mulos que en sus lomos trasladar\u00edan lo vendimiado. Cada vendimiador se prove\u00eda de un \u00abgarullo\u00bb, una especie de navaja curva o de hoz peque\u00f1ita, para cortar los racimos; se depositaban en el cunacho individual y, una vez lleno, se trasladaban a los cestos; en los cunachos cab\u00edan 15 \u00f3 20 kilos de uva y en los cestos hasta 115 kilos = 10 arrobas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/lagar1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-137 aligncenter\" title=\"Lagar\" src=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/lagar1-276x300.jpg\" alt=\"Lagar\" width=\"276\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/lagar1-276x300.jpg 276w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/lagar1.jpg 298w\" sizes=\"auto, (max-width: 276px) 100vw, 276px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Cunachos y cestos eran de mimbres entretejidos; esta obra era preferida por algunas tribus gitanas.<\/p>\n<p>Antes de la acometida, se eligen los mejores racimos para colgarlos en el desv\u00e1n y para que sirvieran como postre en oto\u00f1o y en Navidades aparecieran resumidos en pasas.<\/p>\n<p>La recogida del fruto repercut\u00eda en la alegr\u00eda de las gentes. Hab\u00eda que estar atentos, las mozas del pueblo sobre todo, para que no las hicieran la broma del \u00ablagarejo\u00bb, untar la cara con uvas tintas.<\/p>\n<p>Lo recogido en las vi\u00f1as lo depositaban en los lagares. Se hab\u00eda cortado todo y mezclado todo: blanco, tinto, podrido, inmaduro, sucio, \u2026, circunstancia que traer\u00eda graves consecuencias para el vino obtenido. El lagar o jara\u00edz ten\u00eda un descargadero por el que ca\u00eda la uva, previo su pesado. El pesador en la b\u00e1scula romana pesaba los cestos y cantaba y apuntaba las cifras resultantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/lagar2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-138 aligncenter\" title=\"Lagar\" src=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/lagar2-300x204.jpg\" alt=\"Lagar\" width=\"300\" height=\"204\" srcset=\"https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/lagar2-300x204.jpg 300w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/lagar2.jpg 861w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En los lagares lo que primeramente llamaba la atenci\u00f3n era la viga de olmo, apoyada en su extremo en un pil\u00f3n de piedra recia y en el otro en la pared frontera. La pesada viga descend\u00eda o ascend\u00eda seg\u00fan se manejara por dos o cuatro hombres.<\/p>\n<p>El lagar comprend\u00eda dos estancias. En la primera se pisaba y prensaba la uva y sol\u00eda llamarse \u00abvaso\u00bb; en la otra, estaban la pila y la pililla a las que legaba el mosto a trav\u00e9s del canill\u00f3n. Los suelos y las paredes de los lagares se empedraban o enladrillaban; cuando apareci\u00f3 el cemento, se luc\u00edan finalmente con \u00e9l.<\/p>\n<p>En el \u00abvaso\u00bb se arrojaba la uva pesada y varios hombres se entregaban a la alegre tarea de pisarla. Pronto se notaba manar y correr un arroyico de mosto dulzarr\u00f3n y pegajoso. Zumbaban las avispas y los moscones en el lagar. La \u00abpila\u00bb o el \u00abtinanco\u00bb recog\u00eda el mosto.<\/p>\n<p>El trabajo continuaba en el lagar. Tras la primera o primeras exprimiduras, cuando ya los pies apenas obten\u00edan mosto, se apelaba a la prensa. Rampojo y hollejos se amontonaban cuidadosamente haciendo pie para el \u00abcastillo\u00bb de tablones, coronado por la \u00abmarrana\u00bb sobre la que apalancar\u00eda la viga.<\/p>\n<p>Cada d\u00eda se realizaba la operaci\u00f3n de \u00abcortar el poyo\u00bb o pie de castillo. Esto supon\u00eda levantar la viga, desmontar el castillo y dar la vuelta al bloque estrujado. As\u00ed, hasta que quedaba exang\u00fce, hasta que de \u00e9l no manaba ni un hilillo de mosto.<\/p>\n<p>A los \u00faltimos residuos s\u00f3lidos lo llamaban \u00aborujo\u00bb o \u00abborujo\u00bb. Estos residuos se vend\u00edan a las alcoholeras y su producto se repart\u00eda entre los socios del lagar, despu\u00e9s de pagar los inevitables gastos del lagareo. Si no interesaba entregarlo a la alcoholera se arrojaba al campo, con gran alegr\u00eda de las palomas a las que encantan las semillas de la vid.<\/p>\n<p>El orujo da nombre al c\u00e9lebre aguardiente con el que nuestros abuelos mataban de ma\u00f1ana el \u00abgusanillo\u00bb y que hoy se ha puesto de moda en las mesas m\u00e1s elegantes por su eficaz colaboraci\u00f3n a una pl\u00e1cida digesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Una vez terminada la elaboraci\u00f3n del mosto, deb\u00eda procederse a su almacenaje en \u00f3ptimas condiciones de cara al proceso de fermentaci\u00f3n. Este proceso se realiza en la <strong>BODEGA<\/strong>.<\/p>\n<p>BODEGA es una palabra que en griego posee el sentido de almac\u00e9n o dep\u00f3sito. En nuestro caso se refiere al lugar donde se cr\u00eda y guarda el vino.<\/p>\n<p>El vino es una criatura extremadamente delicada. Necesita silencio, sosiego y penumbra. El ruido, el movimiento, la luz y el aire, los malos olores, la trepidaci\u00f3n y las tormentas lo enturbian y avinagran.<\/p>\n<p>Las bodegas est\u00e1n situadas fuera de las poblaciones, edificadas en las laderas de las elevaciones m\u00e1s pr\u00f3ximas, con orientaci\u00f3n Norte. Elegido el punto, los expertos picadores practicaban un \u00abca\u00f1\u00f3n\u00bb en l\u00ednea oblicua y pendiente. En el suelo se marcaba la escalera; el techo se arqueaba con piedra o ladrillo si el terreno no era seguro y compacto. Entre la escalera y el primer escal\u00f3n quedaba una salita o zagu\u00e1n utilizada como merendero; en ella siempre hay una mesa con grasa de mil meriendas. La profundidad sol\u00eda ser de 10\/15 metros. Cuando parec\u00eda suficiente se excavaban horizontalmente una o m\u00e1s galer\u00edas en la que se alineaban las \u00abpipas\u00bb, los \u00abcubillos\u00bb, los \u00abbocoyes\u00bb y las \u00abcubas\u00bb. Los cuberos armaban en la misma bodega los recipientes mayores. Un elemento imprescindible era la zarcera, un respiradero que sobresale por encima del cerrillo y por el que circulaba el aire con tanta discreci\u00f3n que apenas alteraba la humedad y la temperatura. Suelen tener un frente de mamposter\u00eda con una puerta de madera en la que se han practicado diversas aberturas para que penetre el aire y se produzca la oportuna ventilaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/Bodegaygente1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-141 aligncenter\" title=\"Bodega\" src=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/Bodegaygente1-240x300.jpg\" alt=\"Bodega\" width=\"240\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/Bodegaygente1-240x300.jpg 240w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/Bodegaygente1-819x1024.jpg 819w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/Bodegaygente1.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En las cubas se deposita el mosto; sin cerrarlas, se espera la fermentaci\u00f3n tumultuosa. Vienen d\u00edas de peligro por el \u00abtufo\u00bb, el gas carb\u00f3nico que desprende el mosto al convertirse en vino (antiguamente cada a\u00f1o se cobraba alguna vida de imprudentes). En sus hervores, el naciente vino se derrama por la boca, empapa los \u00abbarrigales\u00bb de la cuba y llega hasta los tajones sobre los que apoya; para que la cuba permanezca llena se a\u00f1ade mosto o vino de un cubillo, prevenido para el relleno. Algunos vinateros a\u00f1aden durante la fermentaci\u00f3n \u00abuva madre\u00bb, racimos escogidos de tinto para a\u00f1adir color y br\u00edo; otros a\u00f1aden un hueso de jam\u00f3n que la fermentaci\u00f3n destruye pero que, seg\u00fan ellos, a\u00f1ade un elegante sabor \u2026<\/p>\n<p>El vino reci\u00e9n nacido ganaba fuerza cada d\u00eda. A finales de noviembre, hacia la fiesta de San Andr\u00e9s (d\u00eda 30), alguien da vuelta a la canilla de la cuba y recoge devotamente el primer vino; lo huele, lo vierte en vaso de cristal para apreciar su color y lo bebe despacio y masc\u00e1ndolo para determinar su calidad. Con ese primer trago se cierra el ciclo de la cosecha del vino.<\/p>\n<p>La bodega es tambi\u00e9n un sitio donde se re\u00fanen las familias, se recibe a los amigos, se toma el fresco en verano y el calor en invierno. Pero sobre todo, se merienda. A la ca\u00edda de la tarde, las gentes caminan hacia el sector bodeguero del pueblo de Villegas con pan, queso, raspas de bacalao, arenques, chorizo, tortilla o chuletas de lechazo o macaco. Pronto el aire trae y lleva un olor excitante de la carne asada a la brasa de los sarmientos, que a esa hora y en ese lugar, anula a los dem\u00e1s aromas. Se espita el jarrillo en la primera cuba y un traguillo tras otro, tomando algo s\u00f3lido para que no haga da\u00f1o el vino. Cuando el relente se posa en las espaldas de los comensales, todos se levantan y, contentos y alegres, vuelven a su hogar.<\/p>\n<p><a href=\"#header\">Volver arriba<\/a><\/p>\n<h2><a name=\"adobero\">EL ADOBERO<\/a><\/h2>\n<p>Un adobe es una masa de barro, generalmente mezclado con paja, de forma rectangular y secada al aire y al sol. No alcanza la categor\u00eda de ladrillo, pues \u00e9ste tiene una mayor duraci\u00f3n y superior categor\u00eda pro haber sido cocido en horno de fuego.<\/p>\n<p>El adobero es el que hace adobes.<\/p>\n<p>La adobera es el molde que se utiliza para hacer los adobes. Es tambi\u00e9n el lugar en el que se hacen los adobes y de donde se obtiene la materia prima.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/adobera.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-143 aligncenter\" title=\"Adobera\" src=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/adobera-300x199.jpg\" alt=\"Adobera\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/adobera-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/adobera.jpg 666w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El ayuntamiento autorizaba el aprovechamiento de la adobera; por ello, el adobero, al obtener la materia prima de forma gratuita, cobraba solamente el trabajo. La adobera deb\u00eda ofrecer una tierra compacta y arcillosa y tener cercano alg\u00fan manantial o fuente.<\/p>\n<p>El adobero arrancaba la tierra que posteriormente cribaba en una red de mimbre o, posteriormente, de alambre. As\u00ed se eliminaban las piedrezuelas, ra\u00edces, caracoles secos u cualquier otro elemento que da\u00f1ase el producto final. A continuaci\u00f3n, con un mazo de madera mol\u00eda la tierra para deshacer los terroncillos, pues la homogeneidad de la masa era imprescindible. Tras estas labores, remojaba el mont\u00f3n y lo cubr\u00eda con paja, forzosamente trillada, pues la que s\u00f3lo hab\u00eda sido pisada por el ganado manten\u00eda una largura inconveniente.<\/p>\n<p>Pasadas varias horas, en las que la escasa agua hab\u00eda ocupado la porosidad de la tierra, el adobero acomet\u00eda la cuidadosa y dura faena de amasar el barro, cosa que sol\u00eda hacer con los pies desnudos hasta conseguir un batido homog\u00e9neo y manejable. Tras amontonarlo con cuidado pod\u00eda comenzar la fabricaci\u00f3n, para lo que necesitaba la adobera; era un instrumento de madera, rectangular y con unas aletas en las dos tablas mayores para poder levantar el molde con las dos manos. Hab\u00eda adoberas dobles, es decir, en las que se pod\u00edan moldear dos adobes al mismo tiempo. Con rapidez, el adobero esparc\u00eda en el suelo un pu\u00f1ado de paja y con ojo exacto cortaba con la pala la masa suficiente para llenar el molde; lo apretaba bien con la talocha o con las manos y con \u00e9stas mojadas suavizaba la superficie tras haber retirado la masa sobrante con el rasero. Finalmente, alzaba la adobera y el adobe quedaba en el sitio por espacio de ocho o diez d\u00edas.<\/p>\n<p>Cada d\u00eda y con cuidado el adobero lo cambiaba de posici\u00f3n para que el aire y el sol lo fuera secando por todas sus partes. Cuando esto hab\u00eda sucedido, los adobes se apilaban en forma de pared piramidal para favorecer que la posible lluvia resbalara por la superficie sin da\u00f1ar las piezas.<\/p>\n<p>El secado obligaba a preferir la fabricaci\u00f3n de adobes en primavera y oto\u00f1o; no se recomendaba el invierno por las heladas, ni el verano por el excesivo calor.<\/p>\n<p>El adobe seco sol\u00eda pesar 8 kilos. En obra hab\u00eda que tener en cuenta su merma natural, que era aproximadamente de un 15 % en la altura.<\/p>\n<p>Un adobero, all\u00e1 por los a\u00f1os 50, pod\u00eda hacer unos 300 adobes al d\u00eda por los que recib\u00eda 30 c\u00e9ntimos de peseta por pieza, secos y apilados. Por tanto, pod\u00eda sacar al d\u00eda la incre\u00edble cantidad, entonces, de 90 pesetas. Lo que no se valoraba era la solina, el deslome general y el reumatismo de pies y de piernas.<\/p>\n<p><a href=\"#header\">Volver arriba<\/a><\/p>\n<h2><a name=\"trillero\">EL TRILLERO<\/a><\/h2>\n<p>El trillo es un instrumento de madera, provisto de piedras afiladas y de sierras met\u00e1licas, que al ser arrastrado sobre la mies en la era, parte las pajas y las separa de los granos. Su antig\u00fcedad no parece muy lejana, pero su utilidad ha sido manifiesta.<\/p>\n<p>En Villegas no hab\u00eda trillero, entendido como la persona que hace los trillos.<\/p>\n<p>La hechura de un trillo ten\u00eda dos momentos delicados: cuando se hac\u00edan los agujeros en los que se incrustaban las piedras y cuando \u00e9stas se colocaban. Una vez casadas las tablas se marcaban las hileras con rayas y con un escoplo y un mazo de madera se escopleaba, es decir, se hac\u00edan los agujeros ni tan peque\u00f1os que las piedras no pudieran encajar ni tan grandes que se desprendieran. Las piedras deb\u00edan ser de pedernal; los trilleros sol\u00edan cortarlas con piquetas de acero, dejando siempre un borde afilado para que pudiera cortar la mies. El golpe deb\u00eda ser certero y fuerte; podemos calcular el esfuerzo continuado si recordamos que en un trillo, por t\u00e9rmino medio, se incrustaban unas 3.000 piedras.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/trillo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-145 aligncenter\" title=\"Trillo\" src=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/trillo-300x180.jpg\" alt=\"Trillo\" width=\"300\" height=\"180\" srcset=\"https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/trillo-300x180.jpg 300w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/trillo.jpg 674w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Las tablas se ensamblaban en una prensa y luego se aplicaban los cabezales, tableros transversales que, por lo menos, eran tres, sujetos con clavos de hierro de cabeza ancha. En el cabezal se colocaba un gancho en el que se agarraba la cadena que un\u00eda el trillo al yugo del ganado. En el cabezal trasero se aplicaban otros ganchos a los que se sujetaban las tornaderas met\u00e1licas, cuya misi\u00f3n era levantar la mies cuando en la \u00faltima fase de la trilla hab\u00eda quedado apelmazada. Las juntas superiores se cubr\u00edan con listones. En la parte inferior se sol\u00edan incluir sierras met\u00e1licas que ayudaban a las piedras en la trituraci\u00f3n de la paja.<\/p>\n<p>Hacia los a\u00f1os 1940 un trillo val\u00eda entre 150 y 200 pesetas. En los \u00faltimos tiempos, ante la invasi\u00f3n de las cosechadoras, un trillo val\u00eda 15 veces m\u00e1s.<\/p>\n<p>Pero en la vida del trillero hab\u00eda otra fase interesante. Llegaba a los pueblos en mayo o junio y pregonaba su llegada de reparador de trillos, sobre todo de sus piedras perdidas por una u otra raz\u00f3n. Su equipaje era: un saco de piedras de pedernal, un mazo y un escoplo. El trillero reconoc\u00eda el trillo viejo y desdentado y ajustaba su reparaci\u00f3n con el labrador. Si \u00e9ste aceptaba, aqu\u00e9l pon\u00eda de inmediato manos a la obra, llegando a cambiar incluso alguna de las tablas.<\/p>\n<p><a href=\"#header\">Volver arriba<\/a><\/p>\n<h2><a name=\"pregonero\">EL PREGONERO<\/a><\/h2>\n<p>El pregonero era una figura imprescindible en los tiempos antiguos. Este hombre de recia voz era el encargado de anunciar, avisar e informar de cuanto pod\u00eda interesar al vecindario o la autoridad deseara dar a conocer r\u00e1pidamente al mismo.<\/p>\n<p>El pregonero era elegido y autorizado por el concejo. Este se\u00f1alaba los sitios desde los que deb\u00eda \u00abecharse\u00bb el preg\u00f3n para que todos se enteraran y limitaba la tarifa del mismo.<\/p>\n<p>Para captar la atenci\u00f3n, sol\u00eda usar una trompetilla o redoble de tamboril. Los pregones encargados por el se\u00f1or alcalde comenzaban as\u00ed: \u00abDe orden del se\u00f1or alcalde se hace saber\u00bb<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n deb\u00eda servir los intereses de los particulares, sobre todo cuando se acercaban al pueblo diversos comerciantes con \u00e1nimo de vender en \u00e9l sus mercanc\u00edas. Los vecinos, ante la p\u00e9rdida de una cosa o el extrav\u00edo de un ganado, una venta o una subasta, \u2026, pod\u00edan traspasar su voz al pregonero, mediante el pago de un canon que no sol\u00eda exceder de un real. En Villegas, esta funci\u00f3n la realizaba el alguacil.<\/p>\n<p><a href=\"#header\">Volver arriba<\/a><\/p>\n<h2><a name=\"molinero\">EL MOLINERO<\/a><\/h2>\n<p>El molino es el resultado de la necesidad que el hombre sinti\u00f3 muy pronto del aprovechamiento integral de los cereales. El de Villegas era hidr\u00e1ulico.<\/p>\n<p>En la construcci\u00f3n y funcionamiento del molino concurr\u00edan el alba\u00f1il, el herrero, el carpintero y el pedrero.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/molinero.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-146 aligncenter\" title=\"Molinero\" src=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/molinero-300x207.jpg\" alt=\"Molinero\" width=\"300\" height=\"207\" srcset=\"https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/molinero-300x207.jpg 300w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/molinero.jpg 676w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Una corriente de agua se almacenaba en una presa. Tras un desnivel de tres a cinco metros, se situaba el molino. Ambos puntos se un\u00edan con un cauce por donde corr\u00eda el agua acumulada aguas arriba en la presa. En la base del molino se constru\u00eda una b\u00f3veda en cuyo fondo de instalaba una rueda de piedra , asentada sobre un eje, preferentemente de hierro para mayor duraci\u00f3n. Sobre la rueda se colocaban varias paletas contra las que chocaba el agua que ca\u00eda por el canal, se instalaba el rodezno, de madera o de hierro, reforzado por los marranos y sortijas y que se coronaba con un gorrete sobre las dos muelas, la cama y la volandera. La volandera ten\u00eda una abertura en el centro para recoger el grano que ca\u00eda de la tolva y ambas muelas, en sus caras convergentes mostraban unas ranuras que empujaban el grano hacia el exterior tritur\u00e1ndolo en el camino.<\/p>\n<p>Al precio que cobraba el molinero por su trabajo se le llamaba con la palabra \u00e1rabe maquila. Este precio se pagaba normalmente en especie. La unidad de molienda era la carga cuyo peso en trigo se situaba en 14 arrobas y 5 cuarteles (175 kilos). La maquila que reten\u00eda el molinero representaba 12 libras (5,520 kilos) m\u00e1s 24 cuartos de maravedises, es decir, 6 maravedises (34 maravedises equival\u00edan a un real).<\/p>\n<p><a href=\"#header\">Volver arriba<\/a><\/p>\n<h2><a name=\"cereal\">EL CEREAL<\/a><\/h2>\n<p>Desde los primeros pobladores de estas tierras, sus vecinos apostaron por la agricultura. No desde\u00f1aron la caza ni tampoco la ganader\u00eda. Se apercibieron del admirable complemento mutuo existente entre ganader\u00eda y agricultura. De la ganader\u00eda tomar\u00eda la agricultura las bestias de labor (bueyes, mulas, caballos, asnos) y sus esti\u00e9rcoles. La ganader\u00eda recibir\u00eda a cambio unos piensos dif\u00edciles de encontrar habitualmente en el medio natural: cebada, avena, yeros, paja, \u2026<\/p>\n<p>El pueblo de Villegas est\u00e1 incluido en la zona del \u00absecano\u00bb espa\u00f1ol, en el que se impone el monocultivo, es decir, el predominio en la dedicaci\u00f3n y producci\u00f3n de una planta, en nuestro caso el cereal, en sus variedades de cebada y trigo fundamentalmente.<\/p>\n<p>A ello contribuye nuestro espacio geogr\u00e1fico caracterizado por los siguientes factores:<\/p>\n<ul>\n<li>El verano es, a la vez, seco y c\u00e1lido<\/li>\n<li>Las lluvias de primavera son irregulares<\/li>\n<li>La lluvia, casi siempre escasa, cae muchas veces tormentosamente<\/li>\n<li>El agua castiga las pendientes mal defendidas y encharca los valles<\/li>\n<li>El agua oportuna representa una enorme riqueza<\/li>\n<li>El agua califica a las tierras en dos grupos muy distintos: regad\u00edo y secano<\/li>\n<\/ul>\n<p>La tierra aparece desnuda de \u00e1rboles, sobre todo despu\u00e9s de la concentraci\u00f3n parcelaria, y los horizontes son profundos. El cultivo de plantas nuevas como el girasol hacen cambiar las tonalidades del paisaje.<br \/>\nEn un pu\u00f1o de trigo o de cebada hay un gesto de orgullo y de esperanza. El gesto nace de la convicci\u00f3n que el labriego alberga de que merced a su cuidado contin\u00faa con abundancia la obra de la creaci\u00f3n. La tierra es la madre de estos granos; pero el campesino sabe que \u00e9stos no alcanzar\u00edan su importancia b\u00e1sica en la despensa del hombre, si \u00e9l no observara y cumpliera un ciclo de trabajo.<\/p>\n<p>Ha habido una verdadera revoluci\u00f3n en el proceso de la obtenci\u00f3n del cereal, aunque los protagonistas son y ser\u00e1n siempre los mismos: el hombre, la tierra y la simiente.<\/p>\n<p>La labranza de nuestros abuelos era fruto de una experiencia acumulada durante m\u00e1s de dos mil a\u00f1os, id\u00e9ntica en sus datos generales. Conocieron, por ejemplo, el arado romano; su variante y mejora principal estaba en la reja, de madera endurecida al fuego en la antigua Roma y de hierro como ellos la conocieron.<\/p>\n<p>El sacrificio de nuestros abuelos, su vida llena de privaciones y de necesidades, la alegr\u00eda pura que tra\u00eda el levantar las gavillas, el llevar la comida a los segadores, el gobernar los bueyes o las mulas durante la trilla, el encerrar el trigo en el trojero y el asistir al horno mientras se coc\u00eda el pan, hacen que nosotros, los que recordamos aquellos tiempos, sintamos nostalgia, ese sentimiento que nos embarga y nos hace sentir un \u00abnudo en la garganta\u00bb al recordar los detalles de aquella vida campesina. Los ni\u00f1os que vivimos aquellas costumbres no sanaremos nunca de la melancol\u00eda que nos traen estos recuerdos.<\/p>\n<p><a href=\"#header\">Volver arriba<\/a><\/p>\n<h2>LA ARADA<\/h2>\n<p>El grano, nacido de una anterior cosecha, debe ser sembrado, debe morir. La pretensi\u00f3n del hombre labrador es el fruto, la cosecha, y para que un grano se multiplique y se convierta en la espiga en otros veinte, treinta o m\u00e1s granos, el primero debe morir.<\/p>\n<p>La siembra suele comenzar en el oto\u00f1o y para entonces la tierra debe estar receptiva. La tierra que va a sembrar y que no es tierra nueva, roturada por primera vez, sino que viene ofreciendo cosechas desde siempre, se puede presentar de dos maneras: o en barbecho o en rastrojo.<\/p>\n<p><strong>a) Barbecho:<\/strong><br \/>\nEs una palabra derivada del lat\u00edn que quiere decir arar en primavera, cuando no se piensa sembrar enseguida.<\/p>\n<p>Esta finca no se queda olvidada por el labrador de Villegas; la alza, la ara una vez o m\u00e1s para ahuecarla, para oxigenarla, para evitar las malas hierbas y as\u00ed encontrarla descansada, mullida y generosa en la sementera.<\/p>\n<p><strong>b) Rastrojo:<\/strong><br \/>\nAntiguamente se denominaba restrojo, palabra derivada del lat\u00edn re-stipula que significa ca\u00f1a de cereal. Es el residuo de ca\u00f1as y pajas que queda en la tierra despu\u00e9s de segarla. Este residuo siempre es un problema para el labrador por el obst\u00e1culo que supone para el arado la masa de paja que se forma.<\/p>\n<p>Existen hoy tres opciones ante este problema:<\/p>\n<ul>\n<li>Empacarla con el fin de venderla obteniendo el correspondiente beneficio econ\u00f3mico, o almacenarla en el pajar para combustible de la \u00abgloria\u00bb o para chamuscar el cerdo una vez muerto en la \u00e9poca de la matanza<\/li>\n<li>Picarla para que quede en la tierra, aporte su materia org\u00e1nica y ayude a la retenci\u00f3n de la humedad<\/li>\n<li>Quemarla, con las grav\u00edsimas consecuencias que este hecho tiene para la naturaleza y lo negativo que resulta para la capacidad productiva de la tierra<\/li>\n<\/ul>\n<p>Nuestros abuelos, desde las cuadras y las tenadas transportaban el esti\u00e9rcol que depositaban en montones sim\u00e9tricos en la tierra. El traslado lo hac\u00edan en carros o en cu\u00e9vanos, a lomo de caballer\u00edas. A continauci\u00f3n se esparc\u00eda con el horc\u00f3n o con la horca.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/vertedera.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-149 aligncenter\" title=\"Vertedera\" src=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/vertedera-300x155.jpg\" alt=\"Vertedera\" width=\"300\" height=\"155\" srcset=\"https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/vertedera-300x155.jpg 300w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/vertedera-1024x529.jpg 1024w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/vertedera.jpg 1573w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Mientras llegaban las lluvias, se preparaba el arado, antiqu\u00edsimo instrumento, y templaban y aguzaban las rejas y se cambiaba la punta de la ijada para incitar a los bueyes o la tralla si se araba con mulas. Llegado el momento, el labrador con la mano izquierda en la esteva, un ojo en la reja y otro ojo en l\u00ednea alargada, abr\u00eda la tierra al paso del ganado, a la misma profundidad y exactamente al lado del surco anterior.<\/p>\n<p>Los bueyes estaban unidos por el yugo. No era f\u00e1cil ponerlo. Hab\u00eda que saber atar el sobeo, larga cuerda de cuero crudo, y dar la presi\u00f3n suficiente. Las mulas eran uncidas por el pecho con un complicado sistema de colleras.<\/p>\n<p>La rada de los bueyes era lenta, pero profunda. En el ambiente fr\u00edo de la oto\u00f1ada, sus orificios nasales eran manantiales de vapor. Las bestias parec\u00edan comprender el alcance de su trabajo y manten\u00edan la l\u00ednea por la que, a voces, les llevaba el arador. Con las mulas era m\u00e1s dif\u00edcil mantener la geometr\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/braban.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-150 aligncenter\" title=\"Braban\" src=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/braban-300x156.jpg\" alt=\"Braban\" width=\"300\" height=\"156\" srcset=\"https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/braban-300x156.jpg 300w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/braban-1024x534.jpg 1024w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/braban.jpg 2027w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Arado el campo, se advert\u00edan en \u00e9l las hileras de tierra, resquebrajada a trechos formando terrones. Hab\u00eda que romper esos terrones, que imposibilitaban la siembra. Hab\u00eda mozos con fuerza que los \u00abdestripaban\u00bb; eran los \u00abdestripaterrones\u00bb, sin\u00f3nimo de hombre bruto y r\u00fastico.<\/p>\n<p>Segu\u00eda a continuaci\u00f3n una o m\u00e1s pasadas de la grada y la tierra quedaba lisa y desmenuzada.<\/p>\n<p>Al atardecer, las yuntas volv\u00edan al pueblo con el arado sobre el yugo, mientras la lanza ara\u00f1aba el suelo. Con el mismo cuidado que por la ma\u00f1ana, pero a la inversa, se desunc\u00eda a los bueyes; entraban a la cuadra y se acercaban a su pesebre, siempre el mismo, en el que ya daba su fuerte olor un haz de hierba o paja y su correspondiente raci\u00f3n de pienso.<\/p>\n<p><a href=\"#header\">Volver arriba<\/a><\/p>\n<h2>LA SIEMBRA<\/h2>\n<p>Hoy esta labor est\u00e1 totalmente mecanizada. Antes era distinto. El labrador no ten\u00eda opciones de semilla. Lo obligado era hacer tres montones en el trojero: uno para pan si era de trigo, o para pienso si era de cebada o centeno o avena, otro para sembrar y el resto para vender o entregar a cambio de servicios.<\/p>\n<p>La tierra que produc\u00eda el mejor grano suministraba la siembra futura. A veces, se intercambiaba con alg\u00fan vecino o se tra\u00eda de la comarca pr\u00f3xima.<\/p>\n<p>El grano destinado a la siembra se limpiaba de semillas extra\u00f1as, sobre todo de la avena loca, del cornezuelo, amapola, etc., pas\u00e1ndola por distintas cribas. Se la proteg\u00eda contra gorgojos y enfermedades asperj\u00e1ndolo con piedra lipe diluida en agua. Llamaban piedra lipe al sulfato de cobre, que se vend\u00eda en forma de piedras azules.<\/p>\n<p>La siembra se efect\u00faa en oto\u00f1o y a la entrada de la primavera. Nuestros antepasados lo hac\u00edan a boleo. Se preparaba una especie de capazo con un costal viejo y, lleno de semilla, se cruzaba en el hombro. La mano izquierda manten\u00eda abierta la boca y con la derecha, el paso firme y el pecho gallardo, se arrojaba el grano. La t\u00e9cnica en el manejo de los dedos \u00edndice y pulgar determinaba el \u00e9xito de la sembradura.<\/p>\n<p>El promedio que hoy se emplea para sembrar una hect\u00e1rea de tierra es de 200 kilos; es decir, fanega y media de grano para una fanega de extensi\u00f3n de tierra; de otra manera, 63 kilos para unos 3.000 metros cuadrados de tierra. En algunos lugares una medida pintoresca para precisar la sembradura perfecta: se arrojaba la boina al suelo sembrado; si debajo de ella se contaban entre ocho y doce granos, el sembrador era un cabal conocedor de su oficio.<\/p>\n<p>Los labrant\u00edos son una atracci\u00f3n para los p\u00e1jaros. La siembra es para los tordos, gorriones, palomas, perdices, \u2026, una tentaci\u00f3n. Para evitar su merma y ahorrar las friuras invernizas el labriego cubr\u00eda las semillas con una pasada de la pareja tirando de la rastra.<\/p>\n<p><a href=\"#header\">Volver arriba<\/a><\/p>\n<h2>LA ESCARDA<\/h2>\n<p>El labrador no se olvida del campo ni de la semilla. Esta preocupaci\u00f3n se manifiesta en la costumbre de \u00abpasear a ver los trigos\u00bb. El ojo campesino sabe c\u00f3mo va la nacencia y el desarrollo; si sobra o falta agua, si hay amenaza de plagas u otros peligros.<\/p>\n<p>Uno de los m\u00e1s graves son las malas hierbas. Hay muchas, tantas que su persecuci\u00f3n dio lugar a otra faena agr\u00edcola: la escarda.<\/p>\n<p>Anta\u00f1o, era una labor colectiva y alegre. En algunos pueblos se dec\u00eda sallar al hecho de quitar las malas hierbas. Al escardar o sallar tambi\u00e9n se escavaba la costra de tierra para que la ca\u00f1a subiera con m\u00e1s libertad y el agua quedara m\u00e1s tiempo retenida.<\/p>\n<p>Se hac\u00eda en primavera, cuando el sol hab\u00eda evaporado la escarcha. Se utilizaba la escardilla; era una azadilla en peque\u00f1o. Algunos arrancaban las hierbas a mano; para protegerla de espinas y asperezas la cubr\u00edan con un guante que, a veces, era un calcet\u00edn de lana, de los que la abuela tej\u00eda en las tardes de invierno.<\/p>\n<p>Con la mano izquierda revolv\u00edan las ca\u00f1itas del cereal y con la derecha daban un golpecito con la escardilla a la mala ra\u00edz, s\u00f3lo a ella, cuidando de no da\u00f1ar la planta buena. Bajo la escardilla ca\u00edan el junquillo, la grana, el aciano, el lechariego, la avena loca o avenazo, el vallico, la amapola, el aceiterillos, el neguill\u00f3n, la cebadeja, el azotacristos y el zapatito del Ni\u00f1o Jes\u00fas y, sobre todo, el cardo en sus numerosas variedades. Tambi\u00e9n la acedera; pero al hacer el mont\u00f3n de la mala hierba fuera de la finca para que se pudriera al sol, se separaba la acedera que luego se com\u00eda resultando muy agradable y vitam\u00ednica.<\/p>\n<p><a href=\"#header\">Volver arriba<\/a><\/p>\n<h2>LA SIEGA Y EL ACARREO<\/h2>\n<p>La cosecha es una palabra derivada del lat\u00edn; se deriva del participio del verbo colligere, que significa coger. Los primeros castellanos dec\u00edan cogecha y luego se cambi\u00f3 a cosecha. Con esta palabra expresamos no s\u00f3lo una acci\u00f3n: la de coger o recoger, sino que es tambi\u00e9n un tiempo: el que se emplea en la misma acci\u00f3n.<\/p>\n<p>La cosecha es la llave y la despensa del a\u00f1o. Tras ella, se pagaban las deudas y se percib\u00edan y se cobraban los salarios y las igualas. Los mozos de labranza, los pastores, los criados y criadas, todos los que \u00abse ajustaban\u00bb cobraban \u00ablo ajustado\u00bb por San Miguel (29 de Septiembre). Por eso al Arc\u00e1ngel se le apodaba \u00bb El Pagador\u00bb. Algunos anticipaban esa fecha a \u00abnuestra Se\u00f1ora de Septiembre\u00bb (d\u00eda 8). Igualmente, cobraban el m\u00e9dico, el barbero, el maestro, el boticario, el herrero, el pastor, el cura y el sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p>El n\u00facleo central de la cosecha era el mes de agosto. Lo normal era comenzar a primeros de julio y no concluir hasta nuestra Se\u00f1ora de Septiembre. Eran 70 d\u00edas los que requer\u00edan las labores que trasladaban los granos de las espigas a los trojeros. La iglesia, consciente de la capital importancia de la recolecci\u00f3n, dispensaba durante ella del precepto del descanso dominical. Cada a\u00f1o se le\u00eda en la parroquia el documento del se\u00f1or obispo por el que dispensaba a los fieles del precepto en los domingos y fiestas, excepto las de Santiago, patr\u00f3n de Espa\u00f1a (25 de julio), y de la asunci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora (15 de agosto); igualmente, se autorizaba a los sacerdotes a decir la misa antes del alba para que pudieran asistir los agosteros.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/siega.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-152 aligncenter\" title=\"Siega\" src=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/siega-263x300.jpg\" alt=\"Siega\" width=\"263\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/siega-263x300.jpg 263w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/siega.jpg 457w\" sizes=\"auto, (max-width: 263px) 100vw, 263px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Se repasaban los \u00fatiles para la recogida. Los bueyes o las mulas deb\u00edan estar bien calzadas; para eso, hab\u00eda en el pueblo un \u00abpotro\u00bb y un herrador. El carro firme y bien engrasado. Las hoces y dalles afilados; las redes para el acarreo; los vencejos para atar las gavillas a punto; las horcas de dos, tres y m\u00e1s dientes para formar las morenas; las zoquetas para evitar alg\u00fan segador se rebanara los dedos (en Villegas se usaron muy poco dado que se segaba a dalle normalmente)\u2026 Y m\u00e1s, sin contar los elementos de la trilla y de la bielda.<\/p>\n<p>Hasta que una ma\u00f1ana comenzaba la siega. El labrador se calaba la zoqueta en la mano izquierda, protegiendo los dedos me\u00f1ique, anular y coraz\u00f3n; se calaba el sombrero pajizo hacia el cogote y se doblaba frente al campo de cereal. Y comenzaba uno de los trabajos m\u00e1s duros del calendario campesino; con el sol canicular abrasando la espalda; con el aliento h\u00famedo de la mies en el rostro, el segador abrazaba un pu\u00f1ado de espigas y con la mano derecha descargaba la hoz sobre la parte baja de las ca\u00f1as. La hoz las rebanaba con chasquido seco. El buen segador sab\u00eda acunar en el brazo izquierdo varios pu\u00f1ados, que depositaba con cuidado sobre el rastrojo.<br \/>\nA su lado, los otros segadores imitaban su labor. Las manadas formaban las gavillas. El chico pasaba el barril o la bota. La gente se enderazaba ayud\u00e1ndose con la mano en los ri\u00f1ones. A la llegada del almuerzo, las hoces quedaban clavadas en las gavillas y el grupo se reun\u00eda bajo una sombra cercana a almorzar. Luego al tajo, hasta mediod\u00eda y la comida, seguida de una siesta debajo del carro. Vuelta a las hoces hasta la merienda. Los chicos y las chicas recorr\u00edan el rastrojo para recoger las espigas sueltas. Se ataban las gavillas y se reun\u00edan formando morenas. La cabellera de la mies quedaba reducida a unos montones perfectamente protegidos en su colocaci\u00f3n para evitar p\u00e9rdidas en caso de lluvia o de tormenta.<\/p>\n<p>Las mozas albergaban entonces un temor: la de enmorenecer tanto que el rostro perdiera su tersura. Para evitarlo sal\u00edan a los campos con la cara cubierta con un pa\u00f1uelo que s\u00f3lo permit\u00eda ver el brillo de los ojos.<\/p>\n<p>En ocasiones, cuando el estado de la mies lo aconsejaba, en vez de la hoz se empleaba el dalle o guada\u00f1a que, al golpear con m\u00e1s fuerza y no recoger las espigas, ten\u00eda el inconveniente de perder granos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/Segadora.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-154 aligncenter\" title=\"Segadora\" src=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/Segadora-300x202.jpg\" alt=\"Segadora\" width=\"300\" height=\"202\" srcset=\"https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/Segadora-300x202.jpg 300w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/Segadora.jpg 671w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la primera guerra mundial aparecieron por los campos de Burgos las m\u00e1quinas segadoras \u00abJOLPA\u00bb (Melgar de Fernamental . Tiraban de ella los ganados y su mecanismo consist\u00eda en mover las cuchillas situadas en la parte delantera de una plataforma; al mismo tiempo, un juego de peines de madera giraba sobre el conductor que s\u00f3lo ten\u00eda una funci\u00f3n: al ver llena de mies la plataforma pisaba un mando que hac\u00eda bajar a los peines y barr\u00edan la mies arroj\u00e1ndola al suelo. M\u00e1s tarde aparecieron las segadoras-atadoras.<\/p>\n<p>Antes de que la siega concluyera deb\u00eda estar dispuesta la era. Se hab\u00eda segado y barrido y si las gallinas hab\u00edan hecho alg\u00fan destrozo se remediaba con la implantaci\u00f3n del oportuno c\u00e9sped.<\/p>\n<p>Para el acarreo se les colocaba a los carros cuatro o seis estacas, algo apuntadas: la intenci\u00f3n era ampliar su capacidad colocando m\u00e1s y mejor las gavillas, cuyo peso liviano permit\u00eda gran volumen. Al buen acarreador le sal\u00eda el sol cuando llegada a la finca, para lo cual ten\u00eda que haber recorrido un mal camino que en algunos casos supon\u00eda dos leguas y m\u00e1s de ida y vuelta.<\/p>\n<p>Al son de las campanas de la iglesia se pon\u00edan las carretas en marcha; ten\u00edan que ir por los caminos todos en el mismo sentido, debido a que no se pod\u00eda circular en doble sentido por la estrechez de los mismos.<\/p>\n<p>Levantar las morenas deparaba alguna sorpresa tan tentadora como descubrir una nidada de codornices y tan repelente como hallar un culebr\u00f3n enredado en las gavillas o una camada de ratones. Para cumplir la labor hac\u00edan falta dos personas: uno hincaba la horca en las hoces y los alzaba por encima del carro al que all\u00ed los recog\u00eda y con cuidado los apilaba, primero en la caja y luego en las volandas. Bien atestado, se sujetaba con cuerdas para evitar corrimientos en los inevitables vaivenes del camino.<\/p>\n<p>De nuevo los chicos y chicos ten\u00edan la obligaci\u00f3n de recoger las espigas que quedaban atrapadas por las romas o matorrales al paso de los carros por los caminos, hasta llegar a la era.<\/p>\n<p>Al llegar a la era, la operaci\u00f3n se repet\u00eda a la inversa. Si el acarreo era el primero, la mies se colocaba en el centro, pues se trillar\u00eda lo primero; si la trilla ya estaba inaugurada, las gavillas se colocaban a un lado, donde el sol las segu\u00eda tostando y donde los chicos constru\u00edan una caba\u00f1a, en la que los mayores guardaban la bota y el botijo, dorm\u00edan las siesta, y, a veces, alguien se quedaba en vela de noche para evitar que la parva o el grano disminuyera inopinadamente.<\/p>\n<p><a href=\"#header\">Volver arriba<\/a><\/p>\n<h2>LA TRILLA<\/h2>\n<p>De todas las operaciones agosteras, la m\u00e1s sosegada y divertida era la de trillar. El principal encanto de la trilla era el trillo, el instrumento plano en el que nos gustaba montar para cumplir la ilusi\u00f3n de viajar que alberga todo ni\u00f1o.<\/p>\n<p>El trillo (trillo se deriva de triturar) era un instrumento de madera, plano, curvado hacia arriba en su parte delantera. Toda su cara inferior iba cubierta de piedrecitas de s\u00edlice, con las aristas bien colocadas para que con el peso y movimiento cortaran las ca\u00f1as. Tambi\u00e9n se les dotaba de algunas cuchillas met\u00e1licas dentadas para facilitar la misma labor de corta. Antes de la recolecci\u00f3n aparec\u00edan los trilleros por el pueblo con un saco de piedras y unos mazos de madera; reparaban los trillos y repon\u00edan las piedras que se les hab\u00edan ca\u00eddo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/trillar.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-156 aligncenter\" title=\"Trillar\" src=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/trillar-300x226.jpg\" alt=\"Trillar\" width=\"300\" height=\"226\" srcset=\"https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/trillar-300x226.jpg 300w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/trillar.jpg 673w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En el trillo se colocaba una banqueta, en la que se sentaba el trillador, colocando al lado, si se trabajaba con bueyes, un caldero viejo y una pala, para recoger con seriedad el obsequio antip\u00e1tico del buey. Cuando la pareja se paraba y arqueaba el rabo, nada de pinchar con la ijada; de la pala al caldero y continuar la labor. Al principio se colocaban dos personas en el trillo o alg\u00fan peso para que dominara mejor la desigual distribuci\u00f3n de las gavillas. En este momento el trillo se bamboleaba por la desigualdad de la base pajiza en la que sustentaba y un cierto peligro de ca\u00edda hac\u00eda que se prohibiera que subieran a los ni\u00f1os Luego, en la parte posterior, se le colocaba un par de revolvederas met\u00e1licas que remov\u00edan la parva y facilitaban la corta de todas las ca\u00f1as.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/trillando.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-157 aligncenter\" title=\"Trillando\" src=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/trillando-300x217.jpg\" alt=\"Trillando\" width=\"300\" height=\"217\" srcset=\"https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/trillando-300x217.jpg 300w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/trillando.jpg 536w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Mientras el ganado prosegu\u00eda su circular carrera, hab\u00eda que revolver la mies algunas veces, para que ninguna ca\u00f1a se privara del destructor beso del trillo. Esta albor se realizaba con la horca de hasta seis dientes. A cada vuelta, el trillo trituraba las ca\u00f1as y las espigas haciendo la paja m\u00e1s menuda, y los granos se soltaban de las carcelilla de sus vainas. La \u00faltima vuelta de la parva se realizaba con unas palas de madera que por su escaso peso y suavidad no maltrataban ning\u00fan grano.<\/p>\n<p><a href=\"#header\">Volver arriba<\/a><\/p>\n<h2>LA BIELDA<\/h2>\n<p>La trilla hab\u00eda partido las ca\u00f1as en paja menuda y hab\u00eda separado los granos de las tambi\u00e9n rotas espigas. Ahora hab\u00eda que separar el grano de la paja. Eso era la bielda. Esta palabra deriva del lat\u00edn: ventilare = ventilar.<\/p>\n<p>Las eras estaban sabiamente situadas en zonas en las que acud\u00eda el viento, m\u00e1s o menos suave y fresco, a su palique con la hierba de los c\u00e9spedes. Ese viento era aprovechado mediante una sencilla, aunque pesada operaci\u00f3n, realizada con el bieldo o la bielda. La bielda de madera era m\u00e1s grande y preparada para recoger m\u00e1s cantidad de torna o mies extendida en el suelo.<\/p>\n<p>El labrador se orientaba y se colocaba al lado del viento, protegiendo su rostro con un pa\u00f1uelo para no obstruirse con el polvillo vegetal. E iniciaba un ritmo en el que a impulso de sus brazos la mies era lanzada a lo alto. El viento arrastraba las pajas; pero, el grano, m\u00e1s pesado, ca\u00eda de inmediato. Una pasada tras otra dibujaba pronto dos montones: uno m\u00e1s grande en el que blanqueaba la paja y otro, a su lado, m\u00e1s peque\u00f1o, que reluc\u00eda por su color era el cereal. Encima del mont\u00f3n dorado se pon\u00eda un espantap\u00e1jaros y por la noche unas mantas \u00e1speras para protegerlo del relente. Durante el d\u00eda reluc\u00eda al sol.<\/p>\n<p>Por los mismos tiempos en que apareci\u00f3 la m\u00e1quina de segar, tambi\u00e9n se hizo presente la m\u00e1quina beldadora; una manivela movida por el brazo del hombre hac\u00eda mover la rueda de paletas que generaba corriente de aire y las cribas de diverso calibre que seleccionaban el grano.<\/p>\n<p>Un campesino mov\u00eda la manivela a buen ritmo y otro con la bielda cebaba con parva la tolva. La carga ca\u00eda bajo la acci\u00f3n del aire que empujaba la paja hacia el exterior y cribaba los granos separ\u00e1ndolos de las granzas. A la boca de un vertedero se colocaba un costal que recog\u00eda el trigo limpio. Las granzas, heterog\u00e9neo conjunto de piedrezuelas, semillas diversas, pajas m\u00e1s pesadas, cozuelos, etc., sol\u00edan reservarse para las gallinas. Era un trabajo duro que se alivi\u00f3 en los a\u00f1os cincuenta cuando empez\u00f3 t\u00edmidamente la electrificaci\u00f3n del campo. Vinieron entonces motores el\u00e9ctricos que se acoplaban a las elementales m\u00e1quinas y ahorraba el mareante y sudoroso esfuerzo de la manivela.<\/p>\n<p><a href=\"#header\">Volver arriba<\/a><\/p>\n<h2>EL GRANO EN EL TROJERO<\/h2>\n<p>En cada casa era una fiesta el d\u00eda en que se med\u00eda y se encerraba en trigo. Se preparaban los costales y la media fanega con el rasero.<\/p>\n<p>Fanega es una palabra \u00e1rabe que tuvo implantaci\u00f3n total en la agricultura castellana, hasta la imposici\u00f3n del sistema m\u00e9trico decimal. La fanega era una medida de superficie y de capacidad. Nunca una fanega de cereal en superficie era igual a otra; la raz\u00f3n era que la densidad del grano quedaba a la merced del sembrador. En teor\u00eda, la fanega de superficie tiene 64 \u00e1reas (6.400 metros cuadrados); pero en la pr\u00e1ctica, los labriegos con m\u00e1s sentido calculan tres fanegas por hect\u00e1rea (3.333 metros cuadrados).<br \/>\nLa fanega como medida de capacidad, a la cual conced\u00edan 55,5 dec\u00edmetros c\u00fabicos, no exist\u00eda como instrumento. Para medir se empleaba siempre la media fanega, un reciente de madera con asa y travesa\u00f1o interior, bien guarnecido, en forma rectangular con un lado cortado en diagonal para verter mejor la simiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/fanega.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-159 aligncenter\" title=\"Fanega\" src=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/fanega-300x165.jpg\" alt=\"Fanega\" width=\"300\" height=\"165\" srcset=\"https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/fanega-300x165.jpg 300w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/fanega.jpg 678w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Las autoridades y los compradores pod\u00edan verificar el contraste de su capacidad. Tras llenarla del todo, se pasaba el rasero, un list\u00f3n de madera que encajaba en los bordes exteriores, y que igualaba la carga por toda la superficie. En el uso diario se manejaban la hemina, el celem\u00edn, el medio celem\u00edn y el almud.<\/p>\n<p>Los sacos o costales de trigo se cargaban con un o dos fanegas (42,5 kgs o 85 kgs), lo que era un peso noble pero no liviano y que los mozos trasladaban a hombro desde la entrada de la casa hasta el trojero.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, se proced\u00eda a la recogida de la paja. Esta era una labor m\u00e1s lenta. En el carro se colocaban los estelos o palos cubiertos con cuerdas primero y, m\u00e1s tarde, con redes para facilitar su transporte Resultaba un elemento imprescindible en la sociedad que toc\u00f3 vivir a nuestros abuelos.<\/p>\n<p>En primer lugar serv\u00eda para las \u00abglorias\u00bb, que tanto aliviaban los fr\u00edos invernales. Cada ma\u00f1ana se atacaba el horno de la \u00abgloria\u00bb, en primer lugar con paja de cebada, lentamente, sin prisa, hasta que el tiro era seguro; a continuaci\u00f3n se a\u00f1ad\u00eda alg\u00fan tronco para que ya no hubiera necesidad de preocuparse hasta el d\u00eda siguiente. A\u00fan hoy se sigue haciendo esta labor en muchas casa de Villegas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/trigo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-160 aligncenter\" title=\"Trigo\" src=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/trigo-300x207.jpg\" alt=\"Trigo\" width=\"300\" height=\"207\" srcset=\"https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/trigo-300x207.jpg 300w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/trigo.jpg 590w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El ganado era el principal beneficiario de la paja. La trillada y bien pisada se mezclaba con los piensos de cebada o de otros granos. Las camas del ganado consum\u00edan una gran cantidad de paja que, al mezclarse con las deyecciones de los animales, se convert\u00eda en abono \u00fatil para reponer las energ\u00edas de las tierras.<\/p>\n<p>Una peque\u00f1a parte de esa paja recogida se reservaba para la \u00abchamusquina\u00bb del cerdo, el d\u00eda de la matanza.<\/p>\n<p><a href=\"#header\">Volver arriba<\/a><\/p>\n<h2>EL DESTINO DEL TRIGO Y LA CEBADA<\/h2>\n<p><strong>El trigo:<\/strong><br \/>\nEl trigo deb\u00eda cumplir dos misiones fundamentales:<\/p>\n<ul>\n<li>Abastecer de pan a la familia<\/li>\n<li>Reproducir la siguiente cosecha<\/li>\n<\/ul>\n<p>Antes de convertirse en pan, el trigo deb\u00eda hacerse harina. Deb\u00eda ser triturado, molido. Esto se hac\u00eda en el molino.<\/p>\n<p>Nuestros antepasados celt\u00edberos y romanos usaron el molino formado por dos piedras manuales, que hoy \u00fanicamente podemos contemplar en los museos.<\/p>\n<p>Los molinos hidr\u00e1ulicos, movidos por la fuerza del agua, de una, dos o m\u00e1s ruedas de piedra han llegado hasta nuestra generaci\u00f3n y los mayores de hoy hemos podido contemplar el funcionamiento de estos nost\u00e1lgicos artilugios: llenar la tolva, poner el costal blanco para recoger la harina junto con el salvado, \u2026<\/p>\n<p>Una vez molido el grano, en casa, se separaba la harina del salvado y la tercerilla.<\/p>\n<p>Los salvados se destinaban con preferencia a un honrado y agradecido animal: el cerdo. El cerdo conviv\u00eda un a\u00f1o, a veces dos, con la familia en un hueco, en su \u00abcubil\u00bb o \u00abcortijo\u00bb. All\u00ed, a oscuras, el animal vegetaba y engordaba, cebado por las patatas cocidas, mezcladas con salvado, hojas de olmo, harina de cebada y desperdicios. Al cerdo s\u00f3lo se le exig\u00eda engordar. Su destino era ser sacrificado el d\u00eda de la matanza: los incitantes chorizos, las suculentas morcillas, los crujientes torreznos, las orzas de lomo, chorizo y manteca y los exquisitos jamones ser\u00edan el premio de esa alimentaci\u00f3n natural.<\/p>\n<p>El destino de la harina era reponer el pan. Hab\u00eda que cocer el pan. En Villegas hab\u00eda un horno de propiedad comunal. Era un edificio modesto, ennegrecido por dentro y por fuera; en su interior, el horno propiamente dicho y un espacio apropiado para manejar las palas y las tocas. Elemento imprescindible para hacer el pan era recoger la levadura; todas las vecinas reservaban la cantidad suficiente para la siguiente hornada. El trabajo comenzaba en la artesa, una caja rectangular con dos amplias orejas a los alados. Sobre ella se colocaban las varillas de cerner; se extra\u00eda la harina de la talega y se depositaba en dos finos cedazos, y en un vaiv\u00e9n r\u00edtmico sobre las varillas, la harina ca\u00eda en la artesa libre del salvado y otras impurezas; \u00e9stos se depositaban en un saco aparte para el destino que ya hemos comentado.<\/p>\n<p>Cuando el ama de casa estimaba que ten\u00eda suficiente cantidad de harina en la artesa, comenzaba a amasar con paciencia la harina con agua caliente y la levadura. Cortaba la masa, formaba las hogazas y las colocaba en arneros (alfombras circulares de esparto y juncos) y se cubr\u00edan con un pa\u00f1o llamado masera, para que la masa \u00absubiera\u00bb, es decir, al fermentar la levadura, la masa se esponja y, de esta forma, el pan ser\u00e1 esponjoso y blando. Tambi\u00e9n se hac\u00edan el \u00abhornazo\u00bb (hogaza en la que se introduc\u00edan huevos, chorizo, panceta, tocino y otras viandas), las tortas con sus \u00abjeregitos\u00bb, manteca y az\u00facar y las patatas asadas.<\/p>\n<p>El horno deb\u00eda calentarse con le\u00f1a menuda, aulagas (hilagas era el nombre m\u00e1s com\u00fan) y le\u00f1a m\u00e1s fuerte. Una vez alcanzada la temperatura interior deseada, se limpiaba el suelo del horno se llevaba el hurgonero, las palas y las tocas; \u00e9stas eran unos palos largos de madera con unos trapos en la punta que se empapaban en agua y con ellos se limpiaba el suelo del horno del holl\u00edn o de las pucias que hubieran pasado del fog\u00f3n por la barbera.<\/p>\n<p>Las palas eran de madera, con un largo mango; serv\u00edan para colocar los panes e introducirlos sobre las losas del horno.<\/p>\n<p>Pasado el tiempo, con las mismas palas, se pod\u00edan sacar las tortas en primer lugar. Luego, llegaba el turno a las hogazas y al hornazo.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, el horno se apagaba y limpiaba; se recog\u00edan los utensilios; se apagaba el candil y a casita. Hasta dentro de quince d\u00edas, aproximadamente. Para conservar las hogazas, \u00e9stas se introduc\u00edan en las arcas de trigo.<\/p>\n<p>De esta manera hab\u00edamos cerrado, sin darnos plena cuenta de ello, el ciclo admirable que abriera el sembrador en el oto\u00f1o en la sementera. El trigo se hab\u00eda hecho pan, tras pasar por las manos del sembrador y del segador, del trillador y del beldador, del pesador y del molinero, de la amasadora y del hornero. Ahora no ve\u00edamos el trigo, pero palp\u00e1bamos su generosidad en las hogazas esponjosas. Estas hogazas evitaban la tristeza de las familias sin pan y alejaban el espectro de la hambruna.<\/p>\n<p>El viento se llev\u00f3 tanta hermosura; aquel sistema de vida ten directo ha sido suplantado por otros sistemas en los que el hombre ha visto aumentar las cosas, pero alejado de ellas. Ya no hay ni eras, ni trillos, ni trojeros, ni artesas, ni hornos comunales. Hoy harinas lejanas, en m\u00e1quinas fr\u00edas, sin manos de mujer, se preparan piezas mec\u00e1nicas de pan que unas cintas transportadoras colocan en hornos sin le\u00f1a, sin humo, sin cenizas. El hombre que maneja este proceso autom\u00e1tico no sabe qui\u00e9n comer\u00e1 su pan. La barra o el panete no llevan el cari\u00f1o y la valoraci\u00f3n de la madre cuando amasaba y formaba las hogazas y las colocaba y cubr\u00eda en el arnero o junto a la artesa con el mimo, el cari\u00f1o y el calor que ella y s\u00f3lo ella sabe poner.<\/p>\n<p>El trigo tambi\u00e9n se utiliza para la fabricaci\u00f3n de pastas alimenticias, art\u00edculos de pasteler\u00eda y elaboraci\u00f3n de galletas, bu\u00f1uelos y churros, adem\u00e1s de los miles de toneladas que se destinan a la fabricaci\u00f3n de piensos para animales.<\/p>\n<p><strong>La cebada:<\/strong><br \/>\nBlanca y generosa compa\u00f1era del trigo. Con \u00e9l se alterna en las parcelas. En determinadas \u00e9pocas ha suplido al trigo en la alimentaci\u00f3n del hombre.<\/p>\n<p>Su destino fundamental es ser triturada para servir de pienso para la cr\u00eda y ceba de animales porcino y vacuno y para engorde de aves de granja y puesta para el matadero.<\/p>\n<p>Otra de las finalidades a las que se destina la cebada de Villegas es la elaboraci\u00f3n de cerveza. La f\u00e1brica de \u00abSan Miguel\u00bb produce una cerveza selecta, resultado de un cuidado proceso de elaboraci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"#header\">Volver arriba<\/a><\/p>\n<h2>EL PRECIO DEL CEREAL<\/h2>\n<p>El Bolet\u00edn Oficial del Estado del 23 de Junio de 1955 fija los siguientes precios:<\/p>\n<ul>\n<li>Precio del trigo a efectos de pago de rentas de arrendamientos r\u00fasticos: 205 pesetas el quintal m\u00e9trico<\/li>\n<li>Precio del trigo para el agricultor en la Comarcal:<\/li>\n<li>Tipo quinto, trigos bastos, rojos o blancos: 377 pesetas el quintal m\u00e9trico<\/li>\n<li>Tipo cuarto, trigos semibastos, rojo o blanco: 406 pesetas el quintal<\/li>\n<li>Tipo tercero, trigo candeal corriente: 417 pesetas el quintal<\/li>\n<li>Tipo segundo, trigos duros, finos y similares: 417 pesetas el quintal<\/li>\n<li>Tipo primero, trigo candeal fino, Arag\u00f3n: 425 pesetas el quintal<\/li>\n<li>Reservas:\n<ul>\n<li>Para el agricultor y obreros fijos: 250 kilos<\/li>\n<li>Para los familiares y servidumbre dom\u00e9stica: 150 kilos<\/li>\n<li>Bonificaciones por dep\u00f3sito y conservaci\u00f3n de trigo:\n<ul>\n<li>Dos pesetas en Noviembre, por quintal<\/li>\n<li>Doce pesetas en Abril, por quintal<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li>Precios de otros cereales y leguminosas:\n<ul>\n<li>Cebada en Valladolid: 230 pesetas el quintal<\/li>\n<li>Avena en Sevilla: 190 pesetas el quintal<\/li>\n<li>Garbanzos blancos de 55 a 65 granos onza: 460 pesetas el quintal<\/li>\n<li>Jud\u00edas: 520 pesetas el quintal<\/li>\n<li>Lentejas: 380 pesetas el quintal<\/li>\n<li>Algarrobas: 180 pesetas el quintal<\/li>\n<li>Yeros en Burgos: 170 pesetas el quintal<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>La cebada, avena y leguminosas quedan libres de comercio y venta. Por el contrario, el TRIGO ha de ser entregado en su totalidad, fuera de las reservas legales, al Servicio Nacional del Trigo, y se declara que los productores de trigo se consideran, en todo momento, como DEPOSITARIOS de sus cosechas vendibles hasta la realizaci\u00f3n de su entrega total al Servicio Nacional del Trigo, respondiendo ante dicho Organismo de su conservaci\u00f3n, tanto en cantidad como en calidad.<\/p>\n<p><a href=\"#header\">Volver arriba<\/a><\/p>\n<h2><a name=\"churraypastor\">LA CHURRA Y EL PASTOR<\/a><\/h2>\n<h2>EL PASTOR<\/h2>\n<p>Todos hemos visto al pastor, y lo podemos ver a\u00fan, en el perfil del horizonte de Villegas; en invierno, abrigado por una manta, y en verano moreno de sol y de polvo; y siempre, con el zurr\u00f3n terciado, la cachava o cayado y el transistor, caminando siempre delante de las ovejas, nunca empuj\u00e1ndolas; ellas le siguen.<\/p>\n<p>Ya s\u00f3lo queda un pastor en Villegas. Hubo varios en tiempos de nuestros abuelos. Ellos son quienes han hecho posible la convivencia del hombre y de la oveja; son los verdaderos protagonistas de muchos sacrificios y servicios. Ellos conocen el lenguaje y la voz de sus ovejas y recogen sus mensajes para nosotros; no s\u00f3lo nos traen sus vellones y trasladan en brazos y con cari\u00f1o los corderillos reci\u00e9n nacidos, seguidos de sus madres sol\u00edcitas, al aprisco; ellos nos traen los balidos de las ovejas y las cabriolas de los corderos, las peleas testarudas de los carneros y la mansedumbre de todos los ojos del reba\u00f1o.<\/p>\n<p>Los buenos pastores est\u00e1n habituados a la soledad, al silencio y a la observaci\u00f3n reflexiva. No les asusta el campo abierto y plano; saben de d\u00f3nde vendr\u00e1n el viento y la lluvia; si el sol ser\u00e1 implacable o bondadoso. Saben que no pierden mucho por hablar poco con los hombres; pero entienden los mensajes de las p\u00e1jaros, de los insectos y de los \u00e1rboles; conocen las costumbres de las liebres y de los zorros; saben cu\u00e1ndo maduran las endrinas y las moras; recogen las primeras setas y son espectadores \u00fanicos del combate entre el lagarto y la culebra.<\/p>\n<p>Siempre hablan mirando a su reba\u00f1o. Su lenguaje es cortado y muy enriquecido en sus vocablos y giros. El transistor les proporciona la informaci\u00f3n y saben las noticias y sus comentarios.<\/p>\n<p>El oficio de pastor es el m\u00e1s antiguo del mundo despu\u00e9s del de alfarero. No es f\u00e1cil este oficio; para ser pastor hay que sentir un llamamiento y poseer una aptitud. Un sentimiento de acercamiento al animal no s\u00f3lo por el beneficio que proporciona, sino por \u00e9l mismo, actuando compasivamente hacia un ser inferior.<\/p>\n<p>Se necesita una aptitud para el conocimiento y memoria de cada res, para est\u00edmulo de su cuidado y como remedio de sus males. Se requiere un h\u00e1bito de soledad y una resistencia a la intemperie, ecu\u00e1nime entre los hielos y los soles.<\/p>\n<p>Los pastores del pueblo de Villegas sol\u00edan ser asalariados; el pastor actual de Villegas, tambi\u00e9n lo es.<\/p>\n<p>Entre varios vecinos, ajustaban a un pastor, el cu\u00e1l podr\u00eda incluir en el reba\u00f1o sus propias ovejas. El ajuste pod\u00eda hacerse de varias maneras: a jornal y a zurr\u00f3n. En el primer caso se pactaba una cantidad anual en met\u00e1lico o en especie que el pastor recib\u00eda por San Juan o por San Miguel; en el segundo, la cantidad era menor, pero el ama de casa entregaba cada d\u00eda al pastor el zurr\u00f3n con una raci\u00f3n consistente en pan, vino, tocino, cecina y otros alimentos familiares. Cuando el reba\u00f1o era de un s\u00f3lo propietario, el cu\u00e1l no ejerc\u00eda de pastor, su asalariado sol\u00eda vivir en la casa como un criado m\u00e1s.<\/p>\n<p>El salario de los pastores nunca ha sido alto; pero no m\u00e1s bajo que el de los segadores, labradores y le\u00f1adores.<\/p>\n<p>En la publicaci\u00f3n \u00abEl Agricultor Burgal\u00e9s\u00bb n\u00famero 222 de fecha Junio de 1953 se se\u00f1ala que la generalidad de los contratos de pastores, sean de ganado lanar o de dulas concejiles, se hacen por a\u00f1os completos; unos de San Pedro a San Pedro, y otros de 1 de Enero a 31 de Diciembre. Las empresas que deseen dar por terminado su contrato con el pastor, deben requerirles con 15 d\u00edas de anticipaci\u00f3n, antes del 15 de Junio, si puede ser a presencia del Delegado Local Sindical o por citaci\u00f3n judicial o ante testigos. Al liquidar la cuenta con el pastor se debe hacer constar en un recibo que se le ha pagado la soldada contratada, que ha percibido lo que le corresponda por las pagas extraordinarias de 18 de Julio y Navidad y que ha disfrutado de la semana de vacaciones y no tiene nada que reclamar al patrono. Ha de cursarse baja en el Seguro de Enfermedad. Si se les da casa habitaci\u00f3n `por raz\u00f3n del servicio que van a prestar, se debe hacer constar esta entrega de la vivienda por escrito, en que se dir\u00e1 que se entrega la casa por raz\u00f3n de servicio, que no paga renta y que la dejar\u00e1 a disposici\u00f3n del patrono a la terminaci\u00f3n del contrato, firmando el patrono y el pastor.<\/p>\n<h2>EL PERRO<\/h2>\n<p>Las ovejas necesitan asistencia continua, de sol a sol, en fiestas y domingos. El pastor es un hombre compenetrado con su ganado. Va delante de su reba\u00f1o para llevarlo a las rastrojeras y barbechos. Junto a \u00e9l, sentado a sus pies con la cabeza levantada, se encuentra siempre su perro, el servidor m\u00e1s leal y menos quejumbroso del pastor. Sin el perro ser\u00eda casi imposible gobernar y conducir un reba\u00f1o. Mucho puede la voz del pastor, pero con frecuencia el viento la desvirt\u00faa y tuerce; mucho puede el cayado, pero la oveja d\u00edscola puede estar lejos. El perro mira, oye, advierte y va y viene interpretando con exactitud las \u00f3rdenes e intenciones de su amo.<\/p>\n<p>Son perros de una gran inteligencia pr\u00e1ctica que en un instante recogen en c\u00edrculo a las ovejas, las detienen o las llevan al punto deseado.<\/p>\n<p>Estos perros son educados por el propio pastor. No suelen ser de alzada llamativa o de fuerzas singulares.<\/p>\n<p>No sabemos desde cu\u00e1ndo o por qu\u00e9 razones las ovejas obedecen a los perros y por qu\u00e9 \u00e9stos se agrandan ante ellas. Rar\u00edsima vez se subleva y se encara una oveja ante un perro por chiquitajo y descastado que sea. Quiz\u00e1 s\u00ed la madre reci\u00e9n parida; quiz\u00e1 el carnero m\u00e1s testarudo del hatajo, pero no m\u00e1s.<\/p>\n<p>El perro tiene una doble misi\u00f3n junto al reba\u00f1o. No s\u00f3lo vigilar su conducta, sacarlo de los sembrados y enderezar su rumbo. El perro tiene el instinto y obligaci\u00f3n de defender a las ovejas. Esto suced\u00eda anta\u00f1o m\u00e1s que hoga\u00f1o. Antes el lobo, un primo hermano del perro, animal insobornable y soberbio, era un peligro constante en toda tierra de ovejas. Lobo y oveja no s\u00f3lo son una simbiosis de contradicci\u00f3n, es una realidad permanentemente en peligro. Hoy el lobo, a pesar de la protecci\u00f3n legal, vive retirado en zonas que los pastores tratan de evitar. Pero a\u00fan hoy, podemos ver en televisi\u00f3n escenas de ataques descontrolados a los reba\u00f1os, con la consiguiente p\u00e9rdida de ovejas degolladas, o, \u00e9stas se\u00f1aladas con las marcas de sus afiladas garras y dientes. Un lobo puede alejarse en una noche de su madriguera, viajar 50 kil\u00f3metros y volver de madrugada con el morro ensangrentado por ovejas degolladas o heridas.<\/p>\n<h2>LA OVEJA CHURRA<\/h2>\n<p>La oveja churra pertenece al tronco espa\u00f1ol \u00abOvis Aries Celticus\u00bb. No sabemos por qu\u00e9 se la llama \u00abchurra\u00bb.<\/p>\n<p>Es un animal de tama\u00f1o medio y proporciones alargadas; la cabeza ligeramente subconvexa; puede tener cuernos, sea macho o hembra. Su color es blanco, pero su caracter\u00edstica m\u00e1s singular es la coloraci\u00f3n negra de las puntas de las orejas, del cerco de los ojos, del hocico, de algunas partes traseras y de las pezu\u00f1as. A veces puede haber en el reba\u00f1o alguna oveja negra.<\/p>\n<p>Otra caracter\u00edstica de este ganado es su ubre, m\u00e1s desarrollada que en otras razas, con un pez\u00f3n en cada una de los partes, de orde\u00f1o c\u00f3modo. La lana es basta, lisa y su vell\u00f3n cubre el tronco y el cuello del animal. Puede pesar hasta cinco kilos en los carneros al momento de esquilarlos; se emplea para colchones, labores dom\u00e9sticas e incluso se exporta.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/ovejachurra.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-164 aligncenter\" title=\"Churra\" src=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/ovejachurra-300x181.jpg\" alt=\"Churra\" width=\"300\" height=\"181\" srcset=\"https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/ovejachurra-300x181.jpg 300w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/ovejachurra.jpg 678w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Pero la principal referencia de este animal, aparte de su condici\u00f3n mansa y gregaria, es su adaptabilidad al terreno sobre el que vive. Soporta las condiciones extremosas del verano y del invierno y adapta su dieta a lo que ofrece el campo en cada temporada: los pastos de primavera y oto\u00f1o en los terrenos bald\u00edos y comunales, las rastrojeras en verano y los barbechos en todo el tiempo.<\/p>\n<p>La oveja churra es un animal estante y campesino. El labrador la tiene siempre junto a s\u00ed: aprovecha cada d\u00eda su leche y abono; en cada temporada su cr\u00eda y su lana. Por algo se dec\u00eda: \u00abLabrador, antes sin orejas , que sin ovejas\u00bb.<\/p>\n<p>Villegas ha sido una tierra de cereal y vi\u00f1as. El pan de cada d\u00eda se ha obtenido -y se sigue obteniendo- a trav\u00e9s de las sementeras, de los agostos de los molinos maquileros y de los hornos familiares.<\/p>\n<p>Las vi\u00f1as han ido cediendo terreno al campo de cereal. En menos de dos d\u00e9cadas han desaparecido costumbres, palabras y sistemas; se vaci\u00f3 el campo de una parte muy elevada de sus pobladores; se implantaron procedimientos m\u00e1s productivos, y las vi\u00f1as fueron arrancadas de sus majuelos para dar paso a la riqueza cerealista. La vid ha desaparecido de los majuelos de Villegas para refugiarse en la Ribera del Duero.<\/p>\n<p>\u00abCon pan y vino se anda el camino\u00bb. Pero, en Villegas, junto a la hogaza y la jarra de vino, hay otro compa\u00f1ero inseparable y generoso, tambi\u00e9n fundamento de su econom\u00eda: la oveja churra.<\/p>\n<p>La oveja churra \u00abes la que m\u00e1s da\u00bb, es decir, la que devuelve aumentado es m\u00e1s y mejor el esfuerzo y el dinero que le dedica el hombre, su verdadero explotador. Dos productos proporciona la churra que son incomparables en el mundo ovino: la leche y el cordero.<\/p>\n<p>Todos hemos visto mamar a los corderillos; los hemos o\u00eddo balar insistente y dulcemente requiriendo a sus madres que volv\u00edan a la tenada tras la salida con el reba\u00f1o; con qu\u00e9 habilidad y presteza se juntaban madre e hijo y c\u00f3mo \u00e9ste se arrodillaba para chupar con m\u00e1s comodidad la ubre de la sosegada madre; hemos visto c\u00f3mo se cimbreaba de gusto el rabo del \u00e1vido mamoncete.<\/p>\n<p>Pero tal dicha le suele durar poco; antes de cumplir el primer mes de vida, al corderillo le aguarda un destino cruel derivado de la delicadeza de su carne: se le comercializa con el sello de lechazo, lo que significa la cuchilla del carnicero y el horno de asar. Aquellos ejemplares que por sus apariencias corporales parecen mejor dispuestos para renovar el reba\u00f1o siguen en compa\u00f1\u00eda de sus madres hasta cumplir el tercer mes, cuando ya alternan mamadas con los alimentos preparados y campestres.<\/p>\n<h2>LA LECHE<\/h2>\n<p>Al ganadero le interesa reservar la leche obtenida mediante el orde\u00f1o, operaci\u00f3n que se realiza dos veces al d\u00eda, cada doce horas, a mano o por medios mec\u00e1nicos. Si se hace a mano, hay que tener especial habilidad para sujetar la oveja, sobre todo las ariscas, y orde\u00f1arla. Cada oveja entrega a su due\u00f1o un promedio de 104 litros de leche al a\u00f1o, en un censo de 130 &#8211; 140 d\u00edas de orde\u00f1o anuales.<\/p>\n<p>La producci\u00f3n lechera de las churras viene regulada normalmente por la naturaleza particular de cada anima, la herencia, la alimentaci\u00f3n, el n\u00famero de cr\u00edas paridas -a m\u00e1s cr\u00edas m\u00e1s leche, pues los est\u00edmulos son mayores- y la edad de la oveja -las m\u00e1s generosas son las de tres o cuatro a\u00f1os: las primalas no tienen la misma capacidad.<\/p>\n<h2>EL QUESO<\/h2>\n<p>\u00bfQu\u00e9 se hace con esta leche? La respuesta es: hacer queso.<\/p>\n<p>Se consume una muy peque\u00f1a parte de la leche orde\u00f1ada a las ovejas. Los actuales paladares no se complacen como los de anta\u00f1o con la leche de oveja. \u00abEs muy fuerte\u00bb, dicen. Y, en efecto, lo es, seg\u00fan nos afirma el siguiente cuadro de sus componentes:<\/p>\n<p><strong>COMPONENTES GRAMOS POR LITRO<\/strong><br \/>\nAgua 805<br \/>\nExtracto seco 170<br \/>\nMateria grasa 65<br \/>\nMateria proteica54<br \/>\nCase\u00edna 43<br \/>\nAlb\u00famina &#8211;<br \/>\nGlobulina 2<br \/>\nSales minerales 10<\/p>\n<p>En efecto, para poder consumir un vaso de leche de oveja y no sentir la repugnancia de lo desacostumbrado, es imprescindible rebajarla con mucho caf\u00e9. Nuestros gustos prefieren la leche de vaca y m\u00e1s cuando favorece la nutrici\u00f3n sin perjudicar nuestras apariencias, merced a los modernos procesos de supresi\u00f3n de los \u00abmichelines\u00bb.<\/p>\n<p>A los propietarios de ovejas les gusta preparar sus propios quesos con la leche conseguida.<\/p>\n<p>Su fabricaci\u00f3n actual sigue el mismo procedimiento artesano que descubri\u00f3 el primer fabricante de quesos hace miles de a\u00f1os:<\/p>\n<p>Primeramente se templa la leche hasta la temperatura que ten\u00eda al ser orde\u00f1ada (37 grados); luego se le a\u00f1ade el cuajo que se hab\u00eda guardado cuando se sacrific\u00f3 el \u00faltimo corderito lechal. El est\u00f3mago de las cr\u00edas genera un fermento que cuaja la leche mamada; ese fermento conserva su eficacia.<\/p>\n<p>Cuando la leche se convierte en cuajada se prepara la ancella, que es un recipiente de barro o met\u00e1lico con agujeros y en algunas partes de mimbres, para que el suero que suelta lacuajada pueda escurrirse. La ancella se prepara por dentro con una gasa, cuyas puntas se dejan hacia arriba. Rellenada de cuajada, la ancella se coloca en el banco de los quesos, que sol\u00eda tener tres patas; en la tabla superior se hab\u00eda ahondado una pileta y un canalico con cierta inclinaci\u00f3n; serv\u00eda para que el suero corriera y no encharcara la base de la ancella.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/quesos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-165 aligncenter\" title=\"Quesos\" src=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/quesos-300x162.jpg\" alt=\"Quesos\" width=\"300\" height=\"162\" srcset=\"https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/quesos-300x162.jpg 300w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/quesos.jpg 683w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>A partir de las doce horas, ya se puede sacar con cuidado del recipiente la masa redondeada en su cuerpo y chata en las partes alta y baja; en todo caso, se la rectifica la forma y se la aplica una venda para mayor seguridad.<\/p>\n<p>El salado se opera sumergiendo el queso en una muera de sal gorda durante 24 horas. Luego se lava y empieza la fase del oreo que, con las leches empleadas directamente del orde\u00f1o no pasteurizadas, debe durar por lo menos 40 d\u00edas para evitar el peligro de las terribles fiebres maltas.<\/p>\n<p>Toda esta operaci\u00f3n parece muy f\u00e1cil; la experiencia prueba que no lo es tanto. El ama debe tener en cuenta algunas cosas: pasto comido por la oveja, atenci\u00f3n a algunos otros detalles de la leche y del cuajo, \u2026, porque los quesos no siempre resultan iguales en su calidad.<\/p>\n<p>El resto de la leche orde\u00f1ada se comercializa. La recogen las cooperativas o empresas elaboradoras de productos l\u00e1cteos: queso fresco o curado o cuajadas. Cada d\u00eda nos cruzamos en las carreteras comarcales con camiones cisternas que trasladan a las f\u00e1bricas la leche orde\u00f1ada.<\/p>\n<h2>EL LECHAZO<\/h2>\n<p>Otro producto, delicado y cotizado de nuestras ovejas churras es el cordero lechal o lechazo. Sus excelencias gastron\u00f3micas se derivan de las cualidades de la oveja churra y de los pastizales sobre los que ella se alimenta con paciencia y humildad.<\/p>\n<p>La estimaci\u00f3n y valor crecientes del cordero hacen que los ganaderos est\u00e9n muy atentos al tema. Interesa que la oveja tenga tres partos en dos a\u00f1os y que los partos sean m\u00faltiples. Las t\u00e9cnicas selectivas y de inseminaci\u00f3n artificial est\u00e1n provocando partos dobles (30 %) y triples (1 %). Ello acorta la vida de la oveja y los d\u00edas de lactaci\u00f3n, pero se sabe que el hombre busca ante todo su propio inter\u00e9s.<\/p>\n<p>La venta de corderillos en el destete mensual es un bonito y obligado negocio. El lechazo s\u00f3lo se ha alimentado de la leche materna y su carne alcanza su punto mejor de suavidad, aroma y color con las proporciones adecuadas de ca\u00edda, miembros, hueso y grasa. El corderillo pesa al nacer 3,36 kilos, pero vive con tanta ilusi\u00f3n su breve tiempo que al mesa pesa ya 9 kilos.<\/p>\n<p>No es econ\u00f3mico ni gastron\u00f3mico mantener el cordero destetado para sacrificarlo tard\u00edamente: la proporci\u00f3n de grasa sube al 19,5 % a los 15 kilos y al 24 % a los 18 kilos. Por otra parte, si los lechazos aumentan al d\u00eda 206 gramos, los corderos mayores lo hacen en proporci\u00f3n decreciente.<\/p>\n<h2>LA LANA Y LA PIEL<\/h2>\n<p>Productos terminales de la oveja churra son la lana y la piel. Su lana es basta, y la convierte en tercerona de las merinas. Antiguamente las labraban quienes no dispon\u00edan de otras mejores; su mejor aplicaci\u00f3n es para la industria de tapices y alfombras y para relleno de colchones. Su precio se presenta verticalmente deca\u00eddo: el kilo de lana que en 1989 se pag\u00f3 a 164 pts., un a\u00f1o m\u00e1s tarde val\u00eda s\u00f3lo 86 pts.; el esquilador cobra m\u00e1s por su labor en cada oveja.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/esquile.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-167 aligncenter\" title=\"Esquile\" src=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/esquile-300x249.jpg\" alt=\"Esquile\" width=\"300\" height=\"249\" srcset=\"https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/esquile-300x249.jpg 300w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/esquile.jpg 686w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La piel de nuestra oveja tiene destinos tan variados como la encuadernaci\u00f3n, zapater\u00eda, guanter\u00eda e, incluso, peleter\u00eda. Por eso, interesa que quienes manejan el ganado, desde el pastor al matarife, sepan atender al cuidado de las reses para evitar estropicios que, por m\u00ednimos que parezcan, desvalorizan la mercanc\u00eda. Las pieles de los lechazos siguen en gran parte el camino de la exportaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/esquiladores.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-168 aligncenter\" title=\"Esquiladores\" src=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/esquiladores-300x255.jpg\" alt=\"Esquiladores\" width=\"300\" height=\"255\" srcset=\"https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/esquiladores-300x255.jpg 300w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/esquiladores.jpg 687w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#header\">Volver arriba<\/a><\/p>\n<h2><a name=\"cantina\">LA CANTINA<\/a><\/h2>\n<p>Su misi\u00f3n primordial era abastecer a la localidad de vino y de otros productos.<\/p>\n<p>Era una sala m\u00e1s o menos amplia e higi\u00e9nica, oscura, con olor de tinto y de tabaco picado, con ecos de tacos, voces del mus y del subastado, con porrones y vasos de vidrio r\u00fastico, con manchas de asadurilla y esquenas de arenque.<\/p>\n<p>Arrancar a un hombre de la taberna un domingo por la tarde para que fuera a echar de comer a los bueyes, a orde\u00f1ar a las ovejas, o a las v\u00edsperas parroquiales era privarle de hablar y de escuchar, de echar un \u00f3rdago o gritar un envido y, sobre todo, de impedirle ganar el porr\u00f3n de la merienda al majo de turno. A la taberna se iba a echar un \u00abcinco\u00bb o un \u00abdiez\u00bb, cuando el vaso de vino val\u00eda cinco o diez c\u00e9ntimos, un porroncillo o un porr\u00f3n, y con ese motivo se comentaban una vez m\u00e1s los limitad\u00edsimos incidentes de la vida lugare\u00f1a.<\/p>\n<p>La taberna era un lugar de hombres. Baltasar de Alc\u00e1zar retrataba hace cinco siglos al asiduo visitante de esta manera:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00abSi es o no invenci\u00f3n moderna,<br \/>\nvive Dios que no lo s\u00e9,<br \/>\npero delicada fue<br \/>\nla invenci\u00f3n de la taberna.<br \/>\nporque all\u00ed llego sediento,<br \/>\npido vino de lo nuevo,<br \/>\nm\u00eddenlo, d\u00e1nmelo, b\u00e9bolo,<br \/>\np\u00e1golo y voyme contento\u00bb \u2026<\/em><\/p>\n<p>Estas viejas cantinas o tabernas se han convertido en bares, oficinas despersonalizadas, abiertas para hombres y mujeres, en las que se descubren botellas de g\u00fcisqui y vinos embotellados sin garant\u00eda de paternidad ni de pureza. Pero, a pesar de todo, siguen siendo lugares de reuni\u00f3n imprescindibles. Buena experiencia de ello tienen los hombres en los d\u00edas laborables en que el bar permanece cerrado; las mujeres, con buen criterio, tienen su lugar de reuni\u00f3n para jugar la partida a la brisca. Han cambiado las \u00abtornas\u00bb: los hombres en casa, y las mujeres divirti\u00e9ndose con su partida diaria, tras las clases correspondientes de una hora; clases de Educaci\u00f3n para la Salud, clases culturales y clases de canto parroquial.<\/p>\n<p><a href=\"#header\">Volver arriba<\/a><\/p>\n<h2><a name=\"carretero\">EL CARRETERO<\/a><\/h2>\n<p>Carretero es una palabra derivada de carro. Pero el carretero no s\u00f3lo constru\u00eda carros, sino tambi\u00e9n el resto de los aperos de labranza en los que la madera era el elemento fundamental: yugos, horcas, rastras, arados, \u2026 El carretero necesitaba un espacio amplio para su instalaci\u00f3n, adem\u00e1s de un corral o una campa para el turno de los carros y la guarda y secado de las maderas. La madera preferida era la del olmo y tambi\u00e9n la de la encina y pino. Estas maderas las trabajaba el carretero en su banco. Las herramientas m\u00e1s usuales eran:<\/p>\n<ul>\n<li>Los tronzadores<\/li>\n<li>la sierra<\/li>\n<li>el serrote<\/li>\n<li>el serrucho<\/li>\n<li>el serrucho de punta<\/li>\n<li>la azuela<\/li>\n<li>el mazo de madera<\/li>\n<li>los martillos de pe\u00f1a y de orejas<\/li>\n<li>las tenazas<\/li>\n<li>los cepillos: acanalador, cepillo, garlopa, de molduras y machambra<\/li>\n<li>el form\u00f3n<\/li>\n<li>el escoplo<\/li>\n<li>la gubia<\/li>\n<li>el punta corriente<\/li>\n<li>la escofina o lima para la madera<\/li>\n<li>el bramil<\/li>\n<\/ul>\n<p>Para iniciar su trabajo la madera deb\u00eda estar bien curada; su sabidur\u00eda ancestral le indicaba que deb\u00eda ser cortada en el menguante del mes de Enero.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hac\u00eda el carretero? Todas aquellas piezas que necesitaba el labriego en su labor; hacerlas nuevas y repararlas despu\u00e9s. Destacan tres piezas fundamentales:<\/p>\n<h2>EL CARRO<\/h2>\n<p>Era la obra principal del carretero, el veh\u00edculo que serv\u00eda para toda clase de transportes.<\/p>\n<p>Hab\u00eda muchos modelos de carros, desde la galera de cuatro ruedas, con una subcaja pendiente de cadenas, hasta la tartana. Pero en Villegas, el carro que interesaba era el carro de labranza.<\/p>\n<p>La pieza fundamental del carro de labranza es la viga para uncir al par de bueyes o de vacas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/carroyruedas.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-171 aligncenter\" title=\"Carro\" src=\"http:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/carroyruedas-300x214.jpg\" alt=\"Carro\" width=\"300\" height=\"214\" srcset=\"https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/carroyruedas-300x214.jpg 300w, https:\/\/www.villegas.info\/wp-content\/uploads\/carroyruedas.jpg 623w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Las ruedas en un principio eran de madera unidas al eje; por ello giraban ambos, eje y rueda. Para facilitar el rozamiento, se colocaba en uno de los costados una peque\u00f1a caja giratoria invertida de forma que en su interior pudiera llevarse un trozo de jab\u00f3n par untar el eje en las zonas de rozamiento y evitar as\u00ed su desgaste y suavizar su rozamiento. Para aminorar el desgaste de la madera en contacto con el suelo se endurec\u00eda con diferentes procedimientos. A este modelo se le llama \u00abcarro yertu\u00bb.<\/p>\n<p>La pieza fundamental del carro de labranza es la viga para uncir al par de bueyes o de vacas.<\/p>\n<p>Las ruedas en un principio eran de madera unidas al eje; por ello giraban ambos, eje y rueda. Para facilitar el rozamiento, se colocaba en uno de los costados una peque\u00f1a caja giratoria invertida de forma que en su interior pudiera llevarse un trozo de jab\u00f3n par untar el eje en las zonas de rozamiento y evitar as\u00ed su desgaste y suavizar su rozamiento. Para aminorar el desgaste de la madera en contacto con el suelo se endurec\u00eda con diferentes procedimientos. A este modelo se le llama \u00abcarro yertu\u00bb.<\/p>\n<p>Posteriormente, la rueda evolucion\u00f3, y el eje acab\u00f3 siendo fijo y de hierro, girando solamente la rueda; \u00e9sta se revisti\u00f3 con llanta de hierro, siendo tambi\u00e9n de hierro el interior de la maza que estaba en contacto con el hierro. Para su engrase que evitaba el chirriar se utilizaba grasa especial para carros. Esta rueda llevaba diecis\u00e9is radios de madera.<\/p>\n<p>En el carro eran necesarias las cartolas o armaduras para acarrear la hierba o la mies. Para acarrear la paja se colocaban las teleras.<\/p>\n<p>Para sostener el carro en las paradas se soltaba el tentemozo, sujeto ala viga en la parte delantera.<\/p>\n<p>No faltaba en el carro la tablilla de la matr\u00edcula, cuyo control se llevaba en el Ayuntamiento y en la Diputaci\u00f3n.<\/p>\n<h2>EL YUGO<\/h2>\n<p>Es el instrumento que sirve para uncir a los bueyes por la cabeza, o a las mulas por el cuello, y sujetarlas a la lanza del carro.<\/p>\n<p>El yugo vacuno es de una sola pieza, con mesilla y carnellos o curvas para asentar la testuz. Eran muy importantes las ranuras para la correa o sobeo.<\/p>\n<p>El de mulas necesitaba cuatro costillas para la sujecci\u00f3n del animal.<\/p>\n<h2>EL ARADO<\/h2>\n<p>El arado era la herramienta que, empujada por animales, remov\u00eda la tierra y la preparaba para recibir la semilla. A\u00fan hoy podemos contemplar el arado romano que es el mismo que hac\u00edan nuestros carreteros. Su pieza fundamental era la reja que desde el siglo XI era de hierro.<\/p>\n<p>Las piezas fundamentales del arado son las siguientes:<\/p>\n<ul>\n<li>La esteva o mancera o manil<\/li>\n<li>La rabera o cola<\/li>\n<li>El tim\u00f3n<\/li>\n<li>La telera<\/li>\n<li>El dental<\/li>\n<li>El pezcu\u00f1o<\/li>\n<li>Las orejeras<\/li>\n<\/ul>\n<p><a href=\"#header\">Volver arriba<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NUESTROS ABUELOS EL HERRERO El herrero atend\u00eda las necesidades de los vecinos relacionadas con el metal de hierro: Clavaz\u00f3n para sus obras Fabricaci\u00f3n de algunas herramientas y su afinamiento Cerrajer\u00eda Repuesto de piezas en algunos aperos de los labradores Ata\u00fades Cruces para cementerios Menesteres dom\u00e9sticos o colectivos Su oficina era la fragua. Sol\u00eda ser una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","template":"nuestros_abuelos.php","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-126","page","type-page","status-publish","hentry","post-preview"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.villegas.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/126","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.villegas.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.villegas.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.villegas.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.villegas.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=126"}],"version-history":[{"count":47,"href":"https:\/\/www.villegas.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/126\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":130,"href":"https:\/\/www.villegas.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/126\/revisions\/130"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.villegas.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=126"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}