El  Gallo  de  Villamorón

 

Villegas    En el moral de Villegas   Conjuro    “Recuerdo con gran pesar
1 Andábase don Ramón   2 El año del tormentón:
  Escogiendo entre las hojas     Se oscureció tanto el cielo
  Moras azules de sol.     Que no se veía ni a Dios.
        Y pa echar el juramento
     Don Ramón picoteaba     Tuve que valerme yo
  Como gallo cantador     Desde el gran conjuradero
  Sin magullarse la cresta,     Con rayos, piedra y tremor.
  Sin mudarse la color.     Y salí tan mal parado
        De aquella infausta ocasión
     Y desde el moral pensaba:     Que desde entonces conservo
  “Como gallo volador     En esta pata un tumor
  puedo llegar a la torre     Que no me deja escarbar
  de este pueblo labrador”.     El molero de mi amo
  Y galleando con aire     Que tanto apreciaba yo,
  Hasta allí se nos marchó.     y si lo hago es pagando
        por ello grande dolor.
     Desde la iglesia, en la torre.      
  Y mirando alrededor.        Lo peor de aquellos años
  Contemplaba con agrado     Fue que se paró el reloj
  Las nubes y el tornasol.     Por la pedrada que un niño
        Lanzó a otro niño bribón,
     “Predecía las tormentas     Dejando a los de Villegas
  y el viento de regañón,     A oscuras y sin bordón
  pues mis huesos neuronales     En este libro de horas
  registraban con dolor     De labrador y pastor”.
  los cambios del termómetro,      
  la variación de presión.      
  Cuando el oscuro nublado   Adiós    “Dejé a errantes caldereros
  tronaba en Villamorón.   3 Y me fui a Villamorón,
  Agitaba bien las alas     Ese montón de piedaras
  como gran conjurador     Artesadas con primor,
  Sabiendo que esas tormentas     Que nadie se acuerda de ellas
  Desarreglan el reloj     Pero que tienen valor:
  De la iglesia de este pueblo     Ese valor arcaizante,
  Y el de la villa menor.     Decadente si no hay don
  Y el reloj de las personas,      
  que vagan sin ton ni son”        El pueblo tiene bodegas
        Y casas no de labor
        A la sombra de la iglesia
Parada    “Caminando yo salí     De Santiago el Mayor
4 De esa Villegas cercana.     en el camino que va
  Y del Brullés yo bebí,     por Grijalba y Sasamón.”
  Allí compuse mis alas.      
  La frescura percibí      
  Entre juncos y fontanas   Fiesta    “Y hoy, veinticinco de julio,
  Que me hicieron revivir   6 A cuento de qué si no,
  La juventud ya lejana     Estos cabilas celebran
  De gallo eyaculatriz,     Con música de buen son
  Rey entre las de dos alas”.     Mi centenario en la torre
        Cantando de día y con sol
        La beldad del campo ancho
Vuelo    “El postrer tramo salvé     Y de sus puestas de sol,
5 De un vuelo a Villamorón,     La nobleza de sus gentes,
  Y planeando de ojeo,     Su trabajo y tradicción,
  Refrenando el torreón,     El tesoro de este templo
  La campana más gorda     Gótico de gran valor.
  Vio mi primera excreción”.     Y por cantar todo el año,
        Aunque me llamo Ramón,
        Oigo decir con agrado
        “gallo de Villamorón”.
Autor Antonio  Barbero      
         
  Amigo de Villamorón      
  (villa de moros)